Importación desde Dividends

Buenas a tod@s.

inversorinteligente.pngOs pido disculpas por tener tan abandonadas mis páginas. Esta entrada es para comunicar que he decidido aunar fuerzas blogueras e importar las entradas de “Dividends” (mi blog sobre acciones de crecimiento de dividendos) hasta esta bitácora.

De esta forma, no tendré divididos a los lectores, y aunque sé que habrá a quien no le interesen los contenidos de uno u otro blog, para mí es más sencillo gestionar las publicaciones y comentarios.

A partir de ahora, en estas páginas se hablará sobre los temas relacionados a todas las clases de activos de mi cartera total:

  • 70% CARTERA PASIVA ESTILO BOGLEHEAD
  • 15% CARTERA DE ACCIONES GROWTH DIVIDEND VALUE
  • 10% ORO
  •  5% CASH

Voy a intentar en los próximos días añadir lo necesario en la barra lateral del blog para que se pueda navegar mejor por los diferentes contenidos, así como trabajar en una página a modo de guía rápida del blog, con enlaces que sirvan para moverse a través de la esencia de todo lo que aquí se escribe.

Como siempre, abrazo grande y gracias por la paciencia.

Análisis de The Swatch Group

The Swatch Group es una de esas acciones que cuando miras lo que es, lo que gana y lo que está cotizando, no sabes si no creer, ponerla en el radar, sospechar o ninguna de las anteriores. El grupo que contiene entre sus marcas a los coloridos relojes Swatch lleva un tiempo que no levanta cabeza, pero si nos metemos en su análisis, aunque parece que las bajadas estén tan justificadas, igual no es mala oportunidad para meterle mano. Veamos:

1. IMAGEN.

Si te preguntara para que me dijeras una marca de relojes suizos para la clase media, que sean molones, infinitamente variados, que se adapten para un buen regalo, de precios asumibles y que gusten a todas las edades, me dirías casi seguro Swatch. Pero si te pregunto otra marca, ¿a que ya lo tendrías más difícil? Eso precisamente, visto de manera lazy, es el moat, y Swatch lo tiene con creces.
Aunque también fabrica otras marcas para el consumo más elitista, la gran bandera del grupo es la divertida gama de relojes que posee el mismo nombre del grupo nodriza.
2. RENDIMIENTO.
El beneficio en los últimos 10 años de UHR ha sido bastante estable y creciente, pero desde 2013 ya no aguantó el ritmo y bajó a niveles del anterior lustro. Con todo, aunque menores, no son malos números ya que con el BPA actual de 20,05, y un precio de 261 CHF, su rentabilidad total al accionista es de un 7,68%, del que 2,87% corresponde al dividendo del accionista, y el resto para reinvertir en la empresa.
Su ROE ha bajado en los mismos años en los que lo hizo el beneficio, así que no tenemos que buscar cosas raras para razonar su bajada. Ha rendido menos y lo ha pagado.
La media de los últimos 5 años es de un 15,97%, en la línea de la década anterior, pero en 2015 bajó hasta un moderado pero decente 10,05%.
Y ahora vamos con unos números conservadores, pero sin embargo impredecibles:
El PER medio de UHR es de 17,73 veces.
– El BPA futuro esperado a 5 años (33,60) lo sacamos de multiplicar el BPA actual (20,05) por el ROE medio de 5 años (16%) con el descuento extra del payout (32%), que se lo lleva el accionista y no se reinvierte. Por lo anterior, rendirá, o eso espero, a un 10,88% anual, que es el 32% de 16%.
– Multiplicando el PER medio por el BPA futuro esperado obtenemos el precio objetivo, al que además le descuento un 30% como margen de seguridad, y obtenemos que es 458 CHF, o lo que es lo mismo, una rentabilidad hasta 2021 del 11,92% anual.
3. DEUDA.
La deuda de UHR es prácticamente el 0% de su capitalización. Así que ya me dirás.
4. DIVIDENDO.
UHR es una aristócrata suiza del dividendo, que lo ha ido incrementando año a año hasta mantenerlo en las tres últimas entregas anuales. El hecho de que no lo haya reducido pese a la bajada en los beneficios es señal de lo saneada que se encuentra y los grandes márgenes de deuda y payout que le ayudan a mantener los pagos a los rentistas.
CONCLUSIÓN.
The Swatch Group es una de esas empresas de renombre, imagen de marca y ventaja competitiva, que no está libre de pasar por épocas peores, pero que tienen grandes posibilidades de volver por sus fueros rápidamente.
Los números realizados para calcular lo esperado de ella a medio plazo y confirmar su buen precio no serían suficientes si fuese una acción cualquiera, pero se trata de un fenomenal moat, con nula deuda, buen trato al accionista, payout moderado, y rendimiento financiero que, aún con la bajada, sigue siendo decente.
Sinceramente, creo que es una apuesta a tener en cuenta.

Análisis de Munich Re, Euro Dividend All Star

Munich Re lleva 35 años sin recortar su dividendo anual. Para una acción europea, que no nos engañemos, no suelen tratar a los accionistas como las americanas, es una barbaridad. Es la acción más aristócrata de toda la zona Euro.
A pesar de que el sector financiero está pasando por apuros en los últimos meses, no me cuesta nada que encabece mi cartera, ya que ofrece una confianza máxima para mí. Su buenos números, estar en la parte baja del ciclo (aparentemente) y su destacado historial, le hacen ganarse mi confianza total, además de ser una empresa muy atractiva para el comprar y esperar, independientemente de su estado value actual. Veamos un acercamiento a la acción:
1. IMAGEN.
MUV2 es una de las empresas reaseguradoras más grandes del mundo, y la segunda aseguradora por capitalización de Alemania. En 2006 se lanzó al mundo de los seguros de salud internacional, posteriormente agrupando todas sus compañías de salud en el extranjero con el nombre de Munich Health. Su marca en España de este ámbito de negocio es DKV Seguros.
2. RENDIMIENTO.
MUV2 muestra un rendimiento financiero decente y estable. Sus beneficios no sufren de recortes acusados, y si disminuyen en algún año, se recuperan rápido a su tasa habitual. El crecimiento del beneficio a 5 años es del 7,47%.
Su ROE es medio pero estable, aunque sus números no son de empresa de gran crecimiento. La media de los últimos 5 años es del 10,09%, muy en la línea del 10,24% de lo conseguido en 2015.
Actualmente da un BPA de 16,67€, con un precio hoy de 148,2€, lo que da una atractiva rentabilidad financiera inicial del 11,24% al accionista. Esta es la rentabilidad a tener en cuenta para compararlo con la renta fija, y no el dividendo que es solo la rentabilidad que va a parar fuera de la empresa. 
Como ha sido capaz de sacar un 10,09 de media ROE en los últimos 5 años, si se reinvierten los dividendos y descontando el paso por hacienda, debería rendir al 9,15% anual. Eso nos da, tomando su PER medio de 15,87 veces, una rentabilidad anual esperada del 20,04%.
3. DEUDA.
MUV2 se financia de forma muy prudente. Su deuda de largo plazo con respecto a su capital es de un tranquilizador 19%. Ya sabes, no me cuesta repetirme, por encima de 100% no mola, por debajo de 30% es muy muy saludable. Los inversores conservadores duermen bien.
4. DIVIDENDO.
El dividendo de Munich Re lleva 35 años sin sufrir recorte. Si bien es cierto que el dividendo ha crecido en un modesto pero suficiente 5,71% anual en los últimos 5 años, eso le ha servido para mantener el payout a un cómodo y totalmente asumible 49%. Una empresa con un ROE decente pero no espectacular hace bien en tener la virtud del término medio, y dar la mitad del beneficio en rentas al accionista y la otra mitad a reinvertir en la empresa.

CONCLUSIONES FINALES.
Munich Re, el grupo alemán asegurador dueño de DKV Seguros en España, parece ser una de esas grandes empresas que ocupan menos portadas que los blue chips pero que merecen tener el triple de protagonismo mediático, al menos por el trato que reciben sus accionistas por parte de la compañía. Pertenece a un negocio difícil de entender para mí, además de ser una empresa financiera cíclica y con beneficios futuros, aunque estables en el último lustro, poco predecibles por mucho que me empeñe en hacer números. Mientras siga siendo la acción líder de las euro all stars del dividendo, con rendimientos decentes, y con un uso de la financiación más que prudente, procuraré que esté entre las primeras de una cartera pensada para el largo plazo.

La Cartera Eficiente

Después de las dos últimas entradas (1 y 2) debería haber quedado claro que los bogleheads no tenemos por estrategia invertir todo nuestro dinero en un momento determinado y en un único activo determinado y echarnos a dormir 30 años. Aunque sea una de las ideas favoritas de kostolany, nosotros preferimos ir añadiendo capital de forma automatizada para evitar meter toda la carne en el asador en el peor momento, y diversificar la cartera con distintas clases de activos para reducir su volatilidad y aprovechar las ventajas del rebalanceo.

Además, también vimos como en una cartera tradicional de acciones y bonos, cuantas más acciones, mayor rentabilidad esperada y también mayor volatilidad, y cuantas menos acciones, pues menos premio final y también menos sustos por el camino. Como añadido, la cartera permanente, con pocas acciones en su haber, logra un aumento de la eficiencia por su decente rendimiento en el medio plazo cualquiera que sea el ciclo en el que esté metida, pero que en el muy largo plazo, termina penalizada por el coste de oportunidad, rindiendo significativamente menos que una cartera diversificada 60/40.

Y la cuestión que nos ocupa hoy es, ¿podríamos tener la posibilidad de sufrir menos por el camino sin que la rentabilidad esperada diezmara sobremanera? ¿Es posible que una cartera aumente su eficiencia (medida por el ratio Sharpe) de tal forma que apenas pierda potencia si aumentamos su seguridad?

Aunque siento decirte que la respuesta correcta sería que depende de lo que ocurra en el incierto futuro, me alegra contarte que en los últimos 40 años, que es un periodo lo bastante amplio como para albergar ciclos alcistas y bajistas de todo tipo, sí que se ha podido lograr, y que aunque los datos son respaldados por admirables matemáticos y premios Nobel, te invito como siempre a que dudes y seas precavido con las conclusiones que saques. Continue reading La Cartera Eficiente

Una década para engañarlos a todos

En la anterior entrada pudiste comprobar como una estrategia completa de inversión en una cartera boglehead bien diversificada, indexada y pasiva, con aportaciones automatizadas y rebalances anuales, era capaz de conseguir resultados muy decentes en la considerada peor década que recuerdan los inversores de nuestra generación.

La última cartera que planteé tenía un 60% de acciones diversificadas por regiones y tamaño de las empresas, y un 40% de bonos de medio plazo. También podemos comprobar en esta década lo bien que funciona la cartera permanente en fases de incertidumbre y volatilidad en los mercados bursátiles:

decada perdida 5

Vemos como curiosamente obtienen una rentabilidad similar (+6,76%), un increíble parecido fruto del azar, pero que además lo consigue con una desviación de risa, y un peor año en la “década perdida” de solo -1,99%. La cartera permanente fue muy eficiente en aquel ciclo, como demuestra su superior ratio Sharpe.

Pues ya está. Si esta cartera es incluso más eficiente porque consigue el mismo rendimiento asumiendo un menor riesgo, no debe haber duda a la hora de elegirla para el largo plazo.

Bueno, no tan rápido. La cartera de Harry Browne te protege en momentos de incertidumbre y en cualquier ciclo económico, y rinde con decencia de ciclo en ciclo, pero esa falta de riesgo también penaliza en el largo plazo. Si tienes claro que no echarás mano de tu cartera, la diferencia es exponencial, como vemos en este gráfico comparativo a 40 años: Continue reading Una década para engañarlos a todos

La década favorita de cortoplacistas, especuladores y otros enemigos de la inversión

La inversión pasiva, indexada y de largo plazo ha sido estudiada, trabajada y recomendada por brillantes divulgadores, economistas y matemáticos, entre los que se encuentran premios Nobel y otros grandes científicos de las finanzas y los mercados, que nos regalan artículos, trabajos de investigación, libros y otras publicaciones dignas de leer, subrayar y memorizar hasta la saciedad. Pero siempre hay algún hueco por donde las ratas son capaces de colarse para huir de las alcantarillas y propagar la peste, sembrando la podredumbre en las mentes de aquellos que no tienen la fortaleza suficiente para seguir fuertes en el camino.

La primera década del Siglo XXI está considerada por la chusma financiera como la década perdida, ese espacio de tiempo medioplacista que proponen como “prueba irrefutable del despropósito del buy & hold“. El peor periodo de diez años de los últimos cincuenta, cuenta con la gracia de los brujos de las finanzas para ser considerada como bandera de su lucha por menospreciar nuestro tranquilo y sencillo método de ahorro.

decada perdida 1

Como puedes ver en la primera imagen que te presento, una persona que decidiera invertir $100000 a principios de la década perdida, habría obtenido un rendimiento a diez años de -0,27%, un camino muy pobre que hace las delicias de los detractores de comprar para conservar. Para ser el peor ciclo de diez años posible, no es un resultado especialmente malo, pero eso no quita que sea efectivamente negativo con todas sus letras.

Pero nosotros no invertimos así. Creer que un boglehead mete todo su dinero en un momento cualquiera y en un producto único y aislado cualquiera, y luego se convierte en un gato de yeso esperando a que el paso del tiempo le haga millonario, es tener un concepto bastante borroso de lo que hacemos con nuestros ahorros. En la siguiente imagen vamos a sumar $5000 anuales a los $100000 inicialmente invertidos: Continue reading La década favorita de cortoplacistas, especuladores y otros enemigos de la inversión

Me encanta que los planes salgan bien

Una cartera de inversión pasiva debe ser barata, bien diversificada, afín a tu nivel de aversión al riesgo pero también a tus necesidades de rentabilidad objetivo, y por último y no menos importante, adaptada a tus circunstancias personales. Como sabes, hace ahora justo un año la vida nos dio un giro a mí y a mi familia, y consideré optar por mover mis ahorros a una cartera con una decente rentabilidad esperada pero con una seguridad muy por encima de las demás, la Cartera Permanente.

La Cartera Permanente ha cumplido perfectamente con su misión. En un entorno de volatilidad e incertidumbre, no solo ha tenido un comportamiento de excelsa estabilidad, sino que incluso ha conseguido rendir positivamente. Ahora, un mayo después, las cosas van saliendo bien. Claudia ha respondido fenomenal al tratamiento, y aunque debe seguir tratándose durante un año más, el equipo médico es muy optimista, y nos anima a pensar en positivo. Los planes, en todos los sentidos, van saliendo bien.

Así las cosas, mi cartera vuelve a moverse a una configuración de acciones y bonos. En unas circunstancias personales y familiares de mayor tranquilidad, mi portafolio vuelve a configurarse de forma más académica, asumiendo los riesgos de nuevo adaptados a mi perfil como inversor, aunque dejaré la configuración más detallada para posteriores entradas. Sé de buena tinta que los detalles sobre las carteras gustan a los lectores como el cigarrillo de después a un fumador, pero también sabes que para mí es lo menos importante que ofrecer.

No quiero despedirme hasta la siguiente entrada sin incluir en ésta el desafío solidario que los chicos de Mediterranean Challenge van a llevar a cabo en el mes de julio. Recorrerán a nado y a pie la distancia entre Formentera y Menorca tocando las cuatro islas de las Baleares. Lo hacen para recaudar fondos para ayudar a los niños con cáncer que se encuentran hospitalizados, mejorando sus vidas con, por ejemplo, la construcción de jardines infantiles en las azoteas de los edificios. Aquí os dejo una colaboración de Claudia para la causa, posando con los héroes de la prueba para ayudar a recaudar fondos solidarios. Un orgullo para ella y para su familia.

mediterranean

Aparte de lo anterior, ya me contarás cómo estás viviendo como inversor pasivo este 2016. Espero que con la tranquilidad y la calma que te lo debes tomar. Seguimos fuertes en el camino. Abrazo grande.

Precisamente lo que buscaba en ella

Recordarás que en mayo del pasado año decidí cambiar mi Cartera Bogle a una Cartera Permanente que me alejara de la volatilidad de los mercados y protegiera mi capital, aunque tuviera que conformarme con una rentabilidad esperada algo menor. No sabía hasta qué punto podría llegar a necesitar de la ayuda de mi cartera, así que tenía que resguardarla de cualquier tempestad financiera.

Y la verdad es que así ha sido. En el último trimestre de 2015 la renta variable resurgía con nuevos brios haciendo las delicias de aquellos que presagiaban las subidas. Todo era confianza y, en muchos casos, arrogancia y falta de humildad de algunos flautistas que llevaban a las pobres ratas al precipicio. Aquellos que les seguían invirtieron grandes cantidades, sin diversificar sus carteras con activos menos volátiles o descorrelacionados, y ahora venden presas del pánico y del miedo a perderlo todo, justo antes eso sí, de un nuevo rebote.

La cartera permanente a la que traspasé los fondos invertidos en mi cartera Bogle me ha dado precisamente lo que buscaba en ella. La volatilidad no existe. El miedo no existe. Estar pendiente no existe. Nada relacionado con los mercados existe. Solo existe dormir tranquilo.

Poco después de adaptarla al 4×25 del puro estilo Harry Browne, la modifiqué para que el cash desapareciera de ella. No me importaba tener un puntito más de volatilidad si con ello me acercaba a la rentabilidad esperada de mi cartera anterior. Quedaba así:

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Los 4 pilares de la Cartera Dividends

Feliz año nuevo.
Año nuevo y cartera finalmente diseñada. Cuando hace algo más de doce meses comencé este proyecto de “cartera divertida” no pensé que el estudio y aprendizaje continuo me llevaría a ir perfilando el portafolio hacia una sesuda selección de empresas de excelsa calidad, despreciando todo aquello de dudoso nivel cualitativo. ¿Y qué características debe tener una empresa para considerar que sus acciones, como activos, son de excelsa calidad? He aquí los cuatro pilares de la inversión en acciones de la Cartera Dividends:
PILAR Nº 1: IMAGEN.
Las empresas de la cartera dividends deben tener una clara ventaja competitiva, gracias a un marcado monopolio del consumidor o servir de puente de peaje para otros monopolios.
Ejemplo del primero es Nike Inc., cuya imagen está relacionada con el liderazgo absoluto global de las prendas deportivas. Fíjate en las zapatillas de jóvenes y adultos, chicos y chicas, en cualquier lugar o barrio, ya sea de clase obrera o pudiente, y te darás cuenta de la fuerza monopolística de Nike. Y no digamos de las leyendas del deporte, pasadas y presentes, que publicitan los productos de Nike a lo largo y ancho del planeta.
Ejemplo de puente de peaje es Red Eléctrica S.A., que posee cerca del 100% de la red de cableado de alta tensión de nuestro país, y que sin ella las compañías eléctricas no podrían transportar la electricidad a hogares e industrias.
La imagen de marca y un gran nicho protegen a este tipo de empresas de sufrir en momentos en los que la economía está pasando por sus peores momentos, resistiendo mejor que empresas dependientes del ciclo económico.
PILAR Nº 2: POTENCIA.
Las empresas de la Cartera Dividends deben ser máquinas de generar dinero, mediante un rendimiento, presente y pasado, brillante y estable, medido sobre todo por sus ROAs y ROEs, tanto actuales como medios.
Importante también es que su payout sea contenido, para que los fenomenales rendimientos que son capaces estas empresas de sacar a su capital propio generen el interés compuesto que las convierta en enormes bolas de nieve. Si la empresa tiene ROEs normalitos y además reparte el 90% de sus beneficios, poco podremos esperar de su acción en el futuro, excepto elevados dividendos que serán penalizados por los impuestos.
Si la empresa no rinde brillantemente y de forma mantenida año a año, y no reinvierte la mayor parte de sus beneficios en su propio crecimiento, normalmente es descartada.
PILAR Nº 3: CONTROL.
La potencia sin control no tiene sentido. Aunque el rendimiento pasado y presente lleve a una acción a parecer atractiva y seleccionable, su financiación debe ser lo suficientemente conservadora como para no pasar por problemas en caso de tropiezos en el futuro.
Los inversores conservadores duermen tranquilos. Una empresa con una deuda de largo plazo cercana al 100% de su capital comienza a caminar sobre arenas movedizas. Yo busco que no supere el 50%, y si es posible, que se acerque todo lo que pueda al 0%.
PILAR Nº 4: TRATO.
El trato al accionista es clave, y es uno de las mejores pruebas de la honestidad de los dueños y dirigentes, quienes deben demostrar que tienen a los pequeños accionistas en cuenta como parte fundamental de su suerte.
Una de las formas de medir ese buen trato es el uso que hacen de los dividendos como herramienta principal del rentista o del inversor de largo plazo, quien debe ser feliz si la mayor parte del beneficio se lo queda la empresa como máquina de generar rentabilidad, pero que su gran negocio le permite incrementar el dividendo año a año sin incrementar el payout.
CARTERA ACTUALIZADA
Y después de detallar los cuatro pilares para la selección de acciones, os dejo la cartera actualizada, que recuerdo que incluye dos ETFs de empresas growth dividend que ayudan a la diversificación, y dos ETFs globales de REITs y Minas de Oro para la descorrelación de activos y su correspondiente reducción de la volatilidad total de la cartera, así como para ayudarla cuando la inflación vuelva (creo que falta mucho para eso) a disparase. También incluye blue chips españoles (que no pasarían el corte de los cuatro pilares) en una cuenta de reinversión de dividendos que conservo desde hace más de una década.
cartera dividendos enero 2016

Lo que la Economía haga en el futuro no tiene importancia

Hoy te traigo la traducción al castellano, o más bien la que yo he hecho personalmente ya que distará algo de la literal, sobre un párrafo interesante de la carta de Warren Buffett a los accionistas de Berkshire Hathaway en el año 2013. En él, Warren utiliza un par de historietas sobre inversiones realizadas fuera de la bolsa para hacer entender al inversor sobre la importancia de focalizar la estrategia en el largo plazo y en la visión de tratar las acciones como partes de una empresa rentable y solvente, en vez de como un vehículo para especular con los precios. Espero que te guste y puedas sacar conclusiones y pensamientos útiles.

“La inversión es más inteligente cuando está enfocada a los negocios”. Benjamin Graham.

Déjame que te hable sobre dos pequeñas inversiones no bursátiles que hice hace mucho tiempo y que son instructivas. Esta historia comienza en Nebraska. De 1973 a 1981, el Medio Oeste experimentó una explosión de los precios agrícolas, causada por una creencia generalizada de que venía una inflación galopante y que era alimentada por las políticas de préstamos rurales de los bancos. 
Entonces estalló la burbuja, con lo que las bajadas de precios del 50% o más devastaron tanto a los agricultores apalancados como a sus prestamistas. Quebraron cinco veces más bancos en Iowa y Nebraska que los que fracasaron en las secuelas de la burbuja de nuestra reciente Gran Recesión. 
En 1986, compré una granja de 400 acres, ubicada a 50 millas al norte de Omaha. Me costó $280.000, mucho menos que lo que un banco había prestado por la compra de la granja unos años antes. Yo no sabía nada sobre el funcionamiento de una granja. Pero tengo un hijo que ama a la agricultura y yo aprendí de él los quintales de maíz y de soja que la granjas producen y cuáles serían los gastos de la operación. A partir de estas estimaciones, calculé que el retorno de la granja hasta entonces era de alrededor del 10%. También pensé que era probable que la productividad mejoraría con el tiempo y que los precios de los cultivos se encarecerían pasada la crisis. Ambas expectativas resultaron ciertas. No necesitaba ningún conocimiento o inteligencia inusual para llegar a la conclusión de que la inversión no tenía ningún inconveniente. Habría, por supuesto, alguna mala cosecha de vez en cuando y los precios a veces decepcionarían. Pero ¿y qué? Habría excepcionalmente algunos años así, pero yo nunca estaría bajo cualquier presión de vender la propiedad. Ahora, 28 años más tarde, la granja ha triplicado sus ganancias, tiene un valor cinco veces o más de lo que pagué. Yo todavía no sé nada de agricultura y, recientemente, he hecho mi segunda visita a la granja
En 1993 hice otra pequeña inversión. Un conocido me habló de una pequeña propiedad junto a la Universidad de Nueva York que estaba en venta. Una vez más, una burbuja había aparecido y se estaba llevando por delante los activos fallidos con prácticas de préstamo optimistas que habían alimentado la locura. Aquí también el análisis fue simple. Tal como había sido el caso de la finca, el rendimiento actual no apalancado desde la propiedad fue de aproximadamente 10%. La ubicación de la propiedad era también excelente: Universidad de Nueva York. Cuando caducaron arrendamientos viejos que pagaban menos que el precio de alquileres del mercado, las ganancias se triplicaron. Las distribuciones anuales superan ya el 35% de nuestro capital inicial inversión. ¿Sabes qué? Todavía tengo que ver la propiedad
Tanto en la finca como en el edificio de NY, aunque las ganancias no van a ser espectaculares, las dos inversiones serán activos sólidos y satisfactorios para mi vida y, posteriormente, para mis hijos y nietos. Te cuento estas historias para ilustrar ciertos fundamentos de la inversión: 
– No es necesario ser un experto para lograr rendimientos de las inversiones satisfactorios. Aunque si no lo eres, debes reconocer tus limitaciones y seguir un curso determinado para trabajar razonablemente bien. Mantener las cosas simples. Cuando te prometan ganancias rápidas, responde con un rápido “no”. Debes centrarte en la productividad futura del activo que estás considerando. Si no te sientes cómodo haciendo una estimación de los ingresos futuros del activo en concreto, olvídalo y sigue adelante. Nadie tiene la capacidad de evaluar cada posibilidad de inversión. Solo tienes que entender las acciones en las que inviertas. 
– Si te centras en el cambio de precio futuro de una compra, estás especulando. No hay nada incorrecto en eso. Sé, sin embargo, que no estoy en condiciones de especular con éxito, y yo soy escéptico con los que sostienen un éxito sostenido al hacerlo. Ninguno de esos ganadores tiene una expectativa razonable de ganancia si sigue “jugando” a la bolsa. Y el hecho de que un activo dado se ha apreciado en el pasado reciente no es una razón para comprarlo. 
– Con mis dos pequeñas inversiones, yo sólo pensaba en lo que las propiedades podrían producir y no me preocupaba en absoluto sobre sus cotizaciones diarias. Los partidos de todos los deportes son ganados por los jugadores que se centran en lo que ocurre en el campo de juego, y no por los que sus ojos están pegados al marcador. Si puedes disfrutar de los sábados y los domingos sin mirar los precios de tus acciones, dale también una oportunidad a los lunes o los viernes. 
– Formarse una opinión macro o escuchar las predicciones macro o de mercado de los demás es una pérdida de tiempo. De hecho, es peligroso, porque puede empañar tu visión de los hechos que son verdaderamente importantes. Cuando yo escucho Comentaristas opinar con soltura de lo que hará el mercado en el futuro, me acuerdo de esta frase de un comunicador: “Usted no sabe lo fácil que es este juego hasta que te metes en esa cabina de transmisión”. 
– Lo que la economía haga en el futuro no tiene importancia para mí. Mis dos compras se hicieron en 1986 y 1993. Lo que la economía, las tasas de interés, o el mercado de valores podrían hacer en los años inmediatamente siguientes no fue de ninguna importancia para mí en la toma de esas inversiones. No puedo recordar lo que los titulares o los expertos estaban diciendo en aquel momento. Cualquiera que fuese el mensaje del analista de turno, el maíz podría seguir creciendo en Nebraska y los estudiantes seguirían acudiendo a la Universidad de Nueva York. 
Hay una gran diferencia entre mis dos pequeñas inversiones y una inversión en acciones, y es que no proporcionaban valoraciones minuto a minuto para sus compras y ventas. Es una enorme ventaja para los inversionistas en acciones que tengan esas valoraciones altamente fluctuantes. Los propietarios de las acciones, sin embargo, se permiten un comportamiento caprichoso y a menudo irracional, porque hay tanta cháchara acerca de los mercados, la economía, el interés, el comportamiento de los precios de las acciones,…, que algunos inversores creen que es importante escuchar a los expertos y, peor aún, que es importante tener en cuenta que actúa de acuerdo sobre sus comentarios con su propio dinero. Aquellas personas que pueden sentarse en silencio durante décadas cuando poseen una granja o un edificio de apartamentos corren el peligro de ponerse nerviosos cuando se exponen a una corriente de cotizaciones de acciones y de comentaristas que lanzan mensajes como “no se limite a sentarse ahí, haga algo”. Para estos inversores, la liquidez se transforma en una maldición para el largo plazo. 
Un “flash crash” o alguna otra fluctuación del mercado extrema no puede hacer daño a un inversionista. De hecho, la caída de los mercados puede ser útil para el verdadero inversionista, si tiene dinero disponible cuando los precios quedan lejos de los valores de las empresas. Un clima de miedo es tu amigo cuando se invierte; el mundo eufórico es el enemigo. Durante el extraordinario pánico financiero que se produjo a finales de 2008, nunca tuve la idea de venta de mi granja o de mis bienes raíces de Nueva York, a pesar de que una severa recesión se estaba gestando claramente. Y, si hubiera poseído el 100% de un negocio sólido con buenas perspectivas a largo plazo, habría sido insensato deshacerse de ello. Así que ¿por qué vender tus acciones que son pequeñas participaciones en empresas maravillosas? Es cierto que cualquiera de ellas podría decepcionarte, pero, ¿podría alguien realmente creer que la tierra va a tragarse a los activos productivos de empresas con rendimientos financieros increíbles y el ingenio humano ilimitado existente en las empresas del mundo?