La gestión pasiva puede no ser indexada, y los fondos indexados no tienen por qué ser pasivos

velero

Pasivo: “Que implica falta de acción o de actuación”.

Real Academia de la Lengua Española

Con todo lo que llevamos aprendido sobre gestión pasiva e indexación en los últimos años, puede parecernos raro pero un fondo de gestión pasiva puede no ser indexado y un fondo indexado puede no ser pasivo del todo. Esto se debe al hecho de que el gestor de un fondo de inversión es quien decide qué se compra y qué se vende en cada momento, le ponga el nombre que le ponga a su producto. Es decir, la rotación de activos la decide el gestor del fondo, replique o no a un índice en concreto.

La inversión indexada fue inventada en 1971 por un joven llamado William Fouse, quien recaló en Wells Fargo y propuso la idea del primer fondo indexado al S&P500. En lugar de usar la idea original de Fouse, el banco decidió crear un fondo indexado a las 1500 acciones del mercado americano en aquel momento, pero en vez de ponderarlas por capitalización, les dio el mismo peso a todas.

Aquel fondo fue un desastre porque para mantener la cartera y sus porcentajes, los gastos fueron superiores a los de un fondo medio de gestión activa. Hubo que esperar hasta 1973 para que Wells Fargo llevara a cabo la idea original de Fouse y creara el primer fondo indexado al S&P500. Este fondo no estaba disponible para el público en general, y en 1976, John Bogle y Vanguard Group ofrecieron el primer fondo indexado para tod@s.

Pero, ¿quién inventó la gestión pasiva? ¿Disponemos de algún documento escrito por su inventor para que nos la pueda definir según su criterio inicial? ¿Quién puede decirte qué es gestión pasiva o qué no lo es? ¿Dispone alguien de la potestad o competencia para sancionar su definición?

Me temo que las anteriores preguntas no tienen respuesta, así que me he remitido a la Real Academia de la Lengua Española para que nos ayude. Y su definición la tienes citada al inicio de esta entrada: la gestión pasiva, también en mi opinión, es aquella que implica falta de acción o de actuación.

Como lo anterior te puede parecer una opinión personal por mi parte o una simple adaptación a las finanzas de lo definido por unos académicos humanistas, quiero ofrecerte un par de motivos más para que entiendas mi opinión al respecto.

1. Motivo científico.

Para valorar la pasividad de los fondos de inversión vamos a consultar el ratio de rotación de activos (Turnover Portfolio en inglés) de tres fondos de inversión.

El primero se trata del Voya Corporate Leaders, un fondo no indexado pero que yo considero de gestión pasiva. Los motivos los tienes en la entrada que publiqué sobre el Voya.

El segundo es el Vanguard 500 Index Fund, uno de los fondos indexados más eficientes del mundo.

El tercero es el Vanguard Small Caps Value Index Fund, un fondo indexado de referencia que replica a un índice de acciones pequeñas y de estilo value.

Pues bien, según los datos proporcionados por Morningstar USA, los annual turnover de los fondos 1, 2 y 3 respectivamente son 0%, 4% y 18%. Es decir, uno de ellos no compra ni vende nada nunca, el segundo casi nunca, y el tercero rota una quinta parte de la cartera anualmente. Y yo me (te) pregunto, ¿cuál de los tres ratios implica una mayor falta de acción o de actuación? Y por consiguiente, ¿cuál de los tres es más pasivo?

Podemos dejar que nuestro ego suba hasta el cielo, y querer llevar razón a toda costa, pero los datos están ahí para nosotros, y nuestra responsabilidad es interpretarlos. La pasividad, llevada al límite, es 100% propio del Voya Corporate Leaders, casi perfecta en el Vanguard 500, y muy buena en el Vanguard SCV, pero si hubiera que elegir el representante de la pasividad, sería el primero de ellos el que obtendría tal galardón.

Como he dicho antes, nadie tiene la potestad de imponer una definición de gestión pasiva. Yo tampoco. Así que te animo a que lo reflexiones y elijas la tuya propia con tu criterio personal.

2. Motivo académico financiero.

Hablar de un seguidor, creyente y divulgador de la inversión pasiva e indexada es hablar de William Bernstein. Ha escrito varios de los mejores libros referidos al tema y es uno de los bogleheads más activos y respetados.

Los cuatro pilares de la inversión es una joya de lectura obligatoria, y en la página 328 disponemos de un par de párrafos muy gráficos que nos ayudan a profundizar más en los conceptos de pasividad e indexación.

En el primer párrafo se refiere a cómo un fondo puede ser pasivo pero no indexado:

“Existen fondos americanos que no son fondos indexados auténticos, porque sería demasiado gravoso poseer las 7000 acciones del índice. En lugar de eso, estos fondos poseen una muestra representativa del mercado, de ahí que no sigan a los índices precisamente. El término exacto de tal fondo es denominarlo como un fondo gestionado pasivamente, esto es un fondo que posee algunas, pero no todas, las acciones de un índice, o aquellas que cumplen ciertos requisitos”.

En este otro párrafo expone cómo un fondo indexado puede no ser pasivo:

“Por otro lado, un fondo S&P500 es casi siempre un fondo indexado, porque posee la totalidad de las 500 acciones del índice, pero no es un fondo gestionado pasivamente. De hecho es un fondo gestionado muy activamente por el comité de selección de Standard & Poors, cuyos miembros determinan la composición del mismo”.

Pues ya ves, hay diferencia entre estar indexado y ser pasivo. Lo dicen los miembros de la RAE, lo dicen los ratios de los mismos fondos y nos lo aclara también una eminencia en lo que a indexación y gestión pasiva se refiere.

Este artículo me ha servido para aclarar el concepto de gestión pasiva no indexada del proyecto que te llevo presentando en las últimas entradas. En ningún caso sirve para expresar mi preferencia de unos fondos sobre otros. Espero que ahora se entienda un poco mejor la estrategia pasiva, y que mi visión vaya en sintonía con mi explicación de hoy, y también con mi forma de proceder en el futuro muy cercano.

Pero ahora déjame saber cuál es tu opinión sobre el tema. ¿Te ha parecido clara la diferencia o crees que sigue ofreciendo confusión? ¿Coincides conmigo en separar los conceptos de indexación y de gestión pasiva, aunque existan fondos que cumplan ambos dos? ¿No crees que el secreto del éxito del Voya Fund es precisamente su inmaculada pasividad?

Como siempre, un abrazo grande.

Una transparencia máxima es siempre posible: controla tus vacas y su rendimiento en tiempo real

granja tiempo real

La transparencia de los vehículos de inversión colectiva es una de las peticiones más recurrentes de los inversores exigentes. Quienes buscan por sí mismos los productos para diseñar su cartera, preferirían saber en todo momento en qué invierte el gestor que dirige el producto comprado. Invertir medio a ciegas sin saber la composición exacta actual de un fondo es algo aceptado, pero no tiene por qué darse.

La granja que tengo en proyecto será transparente en todo aquello que esté en mi mano. Y para que quede patente desde el principio, te traigo algo inédito en la industria. Aunque no puedo asegurarlo por no controlar todos los productos del mundo, yo no conozco ningún caso que ofrezca lo que te muestro hoy.

Mediante esta hoja en línea, todos los granjeros de este proyecto podrán ver en tiempo real a sus vacas, con su peso relativo en el negocio y su nivel de producción en cada momento. Ahora la hoja está abierta y tiene en cuenta el diseño objetivo, pero en cuanto la granja esté en pleno funcionamiento, se mostrará el porcentaje exacto en cartera y rendimiento del día al segundo, y será accesible gracias a una contraseña entregada a cada socio de la granja.

El objetivo de esta página de control no es ni será nunca su seguimiento obsesivo, cosa del todo contraproducente para el inversor de largo plazo, sino la de transmitir la máxima transparencia posible del granjero a sus co-inversores.

Espero que te haya parecido una idea útil. Por favor, siéntete libre de comentar tus impresiones.

Como siempre, un abrazo grande.

De ahorrador a inversor pasivo: sus 5 etapas y los niveles que la industria no quiere que alcances

libertad

Los seres humanos nacemos en la inocencia, somos condicionados para vivir en la ignorancia y en algunos casos nos atrevemos a iniciar el camino hacia la sabiduría, el cual pasa por conocernos a nosotros mismos

Borja Vilaseca

Todos los ahorradores que deciden poner su capital a trabajar pasan por una serie de fases de madurez que les permiten incrementar su eficiencia como inversores. Tanto el crecimiento personal como el estudio de la ciencia referida a los mercados financieros pueden ayudarles mucho más que repasar cada día la prensa salmón o acumular horas leyendo los entretenidos y motivadores libros de pasados inversores de éxito, que han aprovechado su fama para llenar las librerías con sus métodos y “secretos”.

Tú, yo o cualquier persona que quiera adentrarse en este mundo de las finanzas personales debe pasar por una serie de niveles o escalones hasta llegar al punto en el que la planificación y estrategia adoptada es la más efectiva para cada caso particular. Estos niveles que te voy a proponer son los que considero que corresponden a los ahorradores que terminan siendo inversores pasivos. Por supuesto que puede haber otras opciones válidas, pero en esos casos me consideraría con menos criterio aún que para evaluar los correspondientes a esta entrada.

Así pues, para llegar a ser un eficiente inversor de largo plazo deberás superar las que considero 5 etapas para llegar a ser un inversor pasivo de éxito:

NIVEL 1: IGNORAR

La primera etapa de todo inversor está caracterizada por el desconocimiento. Nunca se ha acercado a los mercados financieros, ni siquiera se ha molestado en saber más, y si lo hace, piensa que la bolsa es un mundo difícil de entender y sólo es capaz de acercarse a ella si el asesor de su entidad financiera le recomienda algún producto, siempre garantizado o con un perfil muy conservador.

En este nivel hay pocos secretos. El ahorrador no tiene intención de invertir su capital en los mercados financieros básicamente porque ni los conoce ni hace por conocerlos.

NIVEL 2: CONOCER

Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para el ahorrador.

De repente un día, a través de un libro, una revista, un suplemento dominical, una conversación o cualquier otro acontecimiento fortuito, el ahorrador capta el concepto de que su dinero acumulado de forma conservadora es erosionado por la inflación, que se va comiendo el valor de cuenta a un ritmo medio del 3% anual.

Indaga algo más y conoce el término activo financiero, que no es otra cosa que aquello que compras para que meta dinero en tu bolsillo.

Comienza a informarse acerca de la bolsa, los fondos de inversión o los planes de pensiones y, dependiendo de su esfuerzo y dedicación, comienza a entender conceptos como la rentabilidad media histórica, la volatilidad o la diversificación.

En los últimos pasos de este nivel caen en sus manos libros y otras publicaciones sobre análisis técnico y fundamental, la mayoría de ellos escritos de tal forma que le embaucan en el mundo de la inversión y le animan a ir arriesgando su dinero cada vez en mayor medida.

NIVEL 3: CREER

Este nivel es clave porque el ahorrador ha llegado al nivel de inversor, y lo ha hecho, en la mayoría de los casos, para quedarse.

Ha sido embaucado por uno de los sistemas de análisis y comienza a pensar que ser inversor de éxito es posible.

Aquellos que son atraídos por los gráficos sucumben ante el poder de seducción de unos charts capaces de hipnotizar. Los dígitos verdes y rojos parpadeando en su pantalla les enamoran como el amarillo polen de las flores a las abejas, y los indicadores técnicos les llevan a imaginar que es muy difícil perder cuando dispones de herramientas tan potentes. Se sienten inversores más sofisticados.

Otros muchos prefieren el menos atractivo pero también muy sofisticado mundo del análisis fundamental. Miles de empresas mundiales, cientos de páginas de cuentas anuales y balances. Aquellos que dedican su vida a esto tienen mi admiración, porque pasarse la única vida que tenemos estudiando estados financieros de miles de empresas del mundo parece tan poco creíble como insufrible. Pero como sobre gustos no hay nada escrito, cada uno dedica su tiempo a lo que quiere, y ésta no es más que una pasión tan aceptable como otra cualquiera.

Existen otros sistemas de especulación como el trading algorítmico o el análisis macroeconómico, pero quizás los dos anteriores son los más comunes.

En particular, el análisis fundamental cuenta también con una legión de seguidores que no analizan empresas por sí mismos, sino que confían en fondos de inversión que han obtenido rentabilidades pasadas destacadas y, mediante el uso de eficientes estrategias de marketing, han logrado captar el deseo y el capital de los ahorradores que gustan del análisis fundamental.

NIVEL 4: DESCREER

Y entonces llegamos a la madre del cordero, el nivel en el que el inversor deja de ser el alma de la fiesta en las barbacoas cuando se habla de bolsa y mercados.

Un buen día, después de cansarse de jugar al lobo de Wall Street, o de no parar de traspasar su dinero de unos fondos a otros, o de sobre-diversificar su portafolio con cada nuevo fondo value que sale al mercado, el inversor oye hablar de los productos indexados y de la inversión pasiva.

Se interesa un poco más por el tema y compra algunos libros de los divulgadores más reconocidos sobre indexación y gestión pasiva, y descubre que la ciencia nos enseña que el 85% de los fondos de gestión activa lo hacen peor a 10 años que su verdadero índice de referencia, el 90% peor a 20 años y más del 95% peor a 30 años.

Y entonces se pregunta, ¿quiénes son los ineficientes, el mercado o los gestores?

Para mayor desagrado, comprueba como los fondos de gestión activa multiplican por 8 los gastos totales de los fondos de gestión pasiva, y que la mayor parte de los fondos 5 estrellas de la década pasada, son los estrellados de la década presente.

Y se vuelve a preguntar, ¿quiénes son los ineficientes, el mercado o los gestores?

De modo que procede a diseñar una simple, eficiente y barata cartera de fondos indexados adaptada a su propia personalidad y situación personal o familiar, planifica aportaciones periódicas a la cartera, y se dedica a vivir, que son dos días.

NIVEL 5: CREAR TU PROPIO CRITERIO PERSONAL

Pero también, para ser justos, hay que decir que hasta los defensores de la indexación pueden llegar a ser fanáticos de bufanda y vuvuzela. Al igual que debes diseñar el riesgo de tu cartera afín a tu propia personalidad, también debes elegir el tipo de activos según tu propio criterio personal. Me explico:

La ventaja a priori de una cartera indexada sobre una cartera de fondos de gestión activa está dividida en dos partes:

1. Ventaja media por gastos de gestión: +1,5%
2. Ventaja por superior rentabilidad de los fondos pasivos sobre los activos antes de comisiones: +0,5%

Esto nos índica que, si conseguimos que nuestra gestión sea pasiva, tal y como vimos en la entrada sobre  The Voya Corporate Leaders, la ventaja de la indexación pura no es tanta, aunque sigue siendo, en mi opinión, el producto más eficiente y el que a priori obtendrá el mayor partido posible de la rentabilidad esperada de su clase.

Por lo tanto, un fondo de inversión será bueno a priori si:

1. Se centra en el partícipe.
2. Reduce sus comisiones hasta niveles decentes.
3. Realiza una mínima rotación de activos.

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, si diseñas una cartera con clases de activos que han mostrado una ventaja de rentabilidad y volatilidad sobre el mercado general, y reduces los gastos al mínimo, podrías tener una cartera adaptada a tu perfil, a tu criterio, a estudios estadísticos científicos y que cumpliera los requisitos para ser un fondo de los buenos de verdad.

Al crearte tu propio criterio, que perfectamente (y más que recomendable) puede ser también la indexación pura, consigues además que la cartera te reporte un mayor nivel de satisfacción, y de motivación por mantenerla, sabiendo en todo momento que, aunque no represente de forma fiel al mercado general, los costes no serán una ventaja en este caso a favor del fondo indexado.

En el sentido de los párrafos anteriores, y para ser honestos con todos, también hay que decir que una estrategia value, por poner un ejemplo de gestión activa, podría ser perfectamente válida, siempre y cuando se cumplan los requisitos mencionados del fondo 100% amigable.

Y tú, ¿en qué nivel te consideras que estás? ¿Estás de acuerdo con esta escala? Siéntete libre de mostrar tu opinión. En este blog las bufandas y vuvuzelas están permitidas, aunque el que escribe estas líneas las haya desechado para siempre.

Un abrazo grande.

¿Sueñan los granjeros con sus vacas cayendo al vacío?

vaca

En la anterior entrada pudiste ver satisfecho tu deseo de estudiar el rendimiento pasado de una cartera diversificada 60/40, con sesgo global dividend growth, y completada con algunos activos anti-inflación como REITs, Minas de oro o bonos ligados a la inflación. Aunque no me cansaré de advertir sobre la limitación de este método para extrapolarlo a tiempos futuros, quedó pendiente repasar el backtest de uno de los grandes temores del inversor en 2018:

¿y si comienzo a invertir en el peor momento posible y las bolsas empiezan a caer este mismo año?

La pregunta del millón, sin duda.

Tal y como pudiste leer en El mejor momento para comenzar a invertir es hoy, incluso en máximos históricos, con la estrategia y planificación adecuada no hay miedo alguno mientras respetemos nuestro plan y seamos, de verdad de la buena, inversores de largo plazo. Y no vale con pensarlo y luego, a las primeras tortas que se pegue la bolsa, salir corriendo a traspasarlo todo a un monetario. Me refiero a invertir con visión y filosofía verdadera de largo plazo.

Pero de todos modos, aquí te traigo lo que hubiera pasado en el caso de haber comenzado la inversión en el terrible año 2008, empezando nuestra estrategia de inversión en el peor año posible:

2008 2017 SIN

Como ves en la gráfica anterior, comenzar en 2008 en vez de en 2003 tiene la incomodidad del susto inicial. Esa bajada que ahora la vemos insignificante, fue una locura colectiva de tremendo miedo hacia el riesgo de la renta variable. Aunque nos parezca fácil controlar los nervios viéndolo a toro pasado, saltar al ruedo en aquel año era como ponerse en medio de una manada de bisontes.

Con todo lo anterior, la estrategia de invertir 10000€ y olvidarse produjo un rendimiento del 6,5% anual, menos que la media histórica de la estrategia del 7,5%, pero muy positivo visto lo mal que empezó la cosa.

Pero mira ahora qué hubiera sucedido si añadimos 200€ mensuales a la estrategia:

2008 2017

¿No te parece magia de la buena? El terrible año 2008 se ha convertido en un juego de niños. Sí, la ventaja de tener un ahorro mensual hacia la cartera es que amortigua la caída del patrimonio. Por supuesto es una ayuda más psicológica que otra cosa, ya que la rentabilidad interna de la cartera sí que se ve mermada cuando las bolsas caen con locura, lo que ocurre es que tu cuenta de inversión difumina el efecto negativo.

Esta estrategia hubiera reportado finalmente un 7,10% anual, más cerca de la media de la que te hablé antes. ¿Sigues aún teniendo miedo al momento de inicio?

Por último, te voy a poner en el peor de los casos, que es, comenzar la estrategia en el año 2000, comienzo del ciclo bajista de las punto com, pillando de lleno tanto esa crisis inicial como la crisis financiera de 2008 en la misma estrategia.

Como no disponía de los ETFs de renta fija para el año 2000, ya que no existían, he tenido que hacer un backtest asset allocation en vez de un backtest portfolio con activos individuales. Así que esta cartera la he diseñado de la siguiente forma:

20% RV LARGE GROWTH

20% RV LARGE VALUE

15% RV INTERNATIONAL

05% REITs

40% BONOS CORTO PLAZO GOV

No es igual que como será mi granja, y el rendimiento fue sensiblemente peor, pero puede servirnos de sparring:

2000 2017 +200

En este caso, el aguante del sufrimiento del inversor largoplacista se habría visto recompensado con un rendimiento anual del 6,05%, terminando con un capital total de 105000€. Quizás sea el peor ciclo posible de 18 años que podríamos encontrar para realizar un backtest, y sin embargo, hubiera sido provechoso siempre y cuando se hubieran aguantado con calma los peores momentos del gran ciclo. De hecho, aunque en el gráfico no se nota por el efecto de las aportaciones mensuales, los años 2000, 2001 y 2002 fueron bajistas, con rendimientos para la cartera del -0,5%, -4,5% y -7,8% respectivamente.

Por todo lo visto en esta entrada podemos concluir que:

1. Continuar invirtiendo una cantidad mensual después de comenzar nuestra estrategia de largo plazo es beneficioso en varios aspectos.
2. Sólo debes invertir a largo plazo si ese es tu horizonte de verdad.
3. La media histórica de la estrategia es de un 7,5% anual.
4. Con mucha probabilidad, si aguantas un gran ciclo de largo plazo, la rentabilidad debería estar como mínimo, y en los peores casos, rondando el 6% anual.

Ya sabes, tómalo como guía de estudio y reflexión, pero no como una verdad. Yo no tengo la verdad. No me creas. Hazte con tu propio criterio.

Como siempre, un abrazo grande.

Me gustan más los sueños del futuro que las historias del pasado

Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo“.

Proverbio árabe

Ya sabemos tod@s, y si no lo sabes deberías, que rentabilidades pasadas no implican ni mucho menos rentabilidades futuras. A pesar de que el track record es el concepto que más pesa a la hora de que los ahorradores seleccionen por sí mismos vehículos de inversión, debo repetirte hasta la saciedad que no es un indicativo de la rentabilidad futura, es más, en ocasiones, justamente lo contrario.

Sí que nos podemos basar en horquillas históricas de largo plazo para hacernos una idea de por donde pueden ir los tiros invirtiendo en las distintas clases de activos de las que disponemos, pero para nada nos debe servir si lo que buscamos es saber si ciertas acciones, o ciertos gestores, conseguirán rentabilidades similares a las conseguidas en el pasado.

Te pongo un ejemplo. En España, desde hace unos diez años, observamos dos tipos de inversores en fondos, los que eligen ir detrás del consejo de su asesor bancario, y los que gustan de los fondos value. Esta moda del value investing se disparó en nuestro país cuando gracias al buen rendimiento del estilo value en la crisis de principios de milenio, los gestores que aplicaban este estilo de inversión se ganaron la confianza de los inversores más independientes que buscaban desmarcarse del consejo de su sucursal, y ganar algo más que lo que les venía ofreciendo un mercado de fondos sin ningún valor añadido. Debido a los fenomenales tracks de los fondos value en un ciclo que favoreció su estilo de gestión, crecieron hasta convertirse en el “único estilo posible”.

Pero resulta que esto no es siempre así, y el estilo growth, denostado en España como si sólo un loco desviado pudiera ser capaz de invertir en un fondo de sus características, ha batido al value en ciclos de incluso 30 años:

value-vs-growth

Con esto no quiero decir que haya que olvidarse del value investing si un inversor se siente cómodo con este estilo, sino que no se deben dar por sentados ciertos mitos que rondan la industria financiera. Independientemente del estilo y de las rentabilidades pasadas, un fondo será bueno a priori si se centra en el partícipe, reduce sus costes al máximo y aplica una filosofía de baja rotación de activos.

Y a lo que vamos hoy, que me desvío del tema. Aunque un backtest tiene su utilidad reducida y hay que cogerse con pinzas cualquier conclusión que saquemos de su estudio, no me queda más remedio que hacer uno relativo a la granja que tengo en proyecto, ya que no he parado de recibir solicitudes al respecto de su pasado rendimiento.

Para realizar este limitado ejercicio, he usado las vacas más representativas de la granja, y les he dado el peso proporcional que tendrían en el presente. De esta forma, tenemos una muy buena aproximación a lo que podríamos haber obtenido en los últimos 15 años. Repito, son datos pasados que no implican NADA en el incierto futuro.

En primer lugar te adjunto la gráfica a 15 años que corresponde a haber invertido 10000€ de inicio y olvidarse durante década y media:

Backtest 15 sin

Con una rentabilidad anual del 7,6% y un capital multiplicado por tres, la cartera habría colmado nuestro deseo inicial de conseguir un 4% anual más la inflación media, rentabilidad que nos sirve para crecer mientras somos ahorradores, y mantener el valor del portafolio y vivir del 4% de nuestra cartera mientras somos rentistas.

Además, la volatilidad del 6,99% es bajísima, debido a la diversificación de la cartera total, y de la baja beta de la parte de renta variable, repleta de acciones que representan a enormes empresas globales con grandes ventajas competitivas y que cuyos accionistas aguantan con tranquilidad en los ciclos bajistas evitando vender sus joyas en los peores momentos.

Fíjate ahora en los rendimientos anualizados de la cartera. Tan solo el fatídico 2008 de la gran crisis financiera, que le costó al S&P500 una bajada del -37%, fue un año negativo para la cartera, que tuvo un discreto -7,75%, fácilmente recuperado en el siguiente año.

Backtest retornos anuales

En la siguiente imagen te adjunto la gráfica correspondiente a invertir 10000€ de inicio y aportar 200€ mensuales durante todo el ciclo de 15 años:

Backtest +200 mes

Gracias al beneficioso hábito que hubiera sido añadir 200€ mensuales a nuestra estrategia de inversión, la cantidad final acumulada habría pasado de 30000€ a 84600€.

Sé de buena tinta que te gustan este tipo de entradas, y lo entiendo. Leer blogs de finanzas tiene un componente de búsqueda de información, pero como a nadie le amarga un dulce, unos atractivos gráficos siempre vienen bien para endulzar un rato de lectura. Espero haber contribuido en ello.

Por favor, tómate estos datos como lo que son, una representación pasada de una cartera presente que no tiene que implicar absolutamente nada en el futuro. Teniendo en cuenta esta advertencia, si te parece interesante el proyecto que tengo en mente y aún no estás en la lista de interesados, házmelo saber en un comentario y con mucho gusto te añado.

Como siempre, un abrazo grande.

REITs, la forma más simple, fácil y líquida de invertir en el negocio inmobiliario

foto reit

La teoría moderna de carteras nos enseña que tener diversificado tu portafolio en clases de activos descorrelacionados reduce la volatilidad total y eleva la rentabilidad esperada a largo plazo. Siendo las acciones y los bonos las principales clases a tener en cartera, existe una clase especial que conserva baja correlación con las dos anteriores, las acciones de negocios inmobiliarios, conocidas en el mercado americano como REITs.

Una cartera bien diversificada que contenga acciones REITs, además de las acciones y bonos del mercado general, proporciona mejores retornos a largo plazo que otras carteras que no las contengan. Esto es así debido a su baja correlación, que permite un extra de rentabilidad final gracias al rebalance periódico, que permite comprar barato y vender caro según el ciclo terminado.

Las empresas que son representadas por estas acciones inmobiliarias hacen negocio de tres formas:

1. Por las rentas generadas del alquiler de los inmuebles.
2. Por la apreciación del valor de los inmuebles.
3. Por las ganancias de capital generadas por las ventas de inmuebles.

La primera forma de hacer negocio lo llamaremos ingresos anuales y a las otras dos lo llamaremos crecimiento del capital. La suma de todas nos da un retorno anual medio desde 1930 del 9,1%, muy parecido al rendimiento medio del mercado de acciones USA en el mismo periodo:

reits 80 years

En la siguiente tabla podemos ver los rendimientos desglosados por tipo y décadas, destacando la consistencia y regularidad de los ingresos anuales como parte más importante del negocio inmobiliario:

reits decades

El hecho de que una gran parte de los retornos de los REITs provenga de los ingresos por alquileres, hace que sea un arma muy efectiva para luchar contra la inflación de corto plazo, ya que los dueños de las empresas inmobiliarias pueden incrementar los precios de los alquileres si el coste de la vida se eleva. Este hecho, sumado al incremento del valor del inmueble a largo plazo a razón del aumento del IPC, precisamente por ser una cosa física comprable, necesaria y duradera, hace que los REITs sean una efectiva herramienta para luchar contra el peor enemigo del ahorrador.

Es de señalar también que los REITs son la forma más simple de participar en el negocio de los inmuebles, ya que proporciona una cesta muy diversificada de propiedades en cada acción, sin las preocupaciones de tener que gestionar las viviendas directamente, y con la máxima liquidez posible, muy al contrario que poseer las propiedades uno mismo y hacer negocio de ellas. Por contra, la propia gestión de los dueños recortará algunos puntos la rentabilidad generada por las empresas, además de tener que soportar una volatilidad mayor que el mercado físico de inmuebles. Como casi cualquier cosa en la vida, no todo iban a ser ventajas.

Otro aspecto negativo es la obligación de estas empresas de entregar vía dividendos al menos el 90% de sus beneficios, haciendo que fiscalmente no sea muy conveniente comprar REITs como persona física en tu propia cuenta personal, ya que la hacienda pública se llevará una quinta parte de cada dividendo entregado, perjudicando el interés compuesto y sus beneficios para el largo plazo.

En la siguiente gráfica, que compara el rendimiento de los REITs sin contar con los ingresos anuales, podemos observar como el hecho de conservar los edificios y aprovecharse del incremento de su valor, nos hace protegernos a largo plazo de la temida inflación:

reit ipc

En esta otra, al añadir al incremento del valor de los inmuebles los ingresos provenientes de sus rentas, observarás como la rentabilidad a largo plazo es muy similar a la del mercado total de acciones:

reits sp500

Y en esta última, puedes ver la baja correlación en casi cada década con respecto a bonos de plazo intermedio y acciones del mercado total:

reits acciones bonos

En la granja que estoy creando y que ya va quedando menos para que abra sus puertas, tendremos las siguientes REITs globales:

  • Simon Property, la acción REIT de mayor capitalización del mundo.
  • Unibail Rodamco, la acción REIT de mayor capitalización de la zona euro.
  • Federal Realty Investment Trust, la única REIT que no sólo es una aristócrata del dividendo, sino que además es una Dividend King.

Se proporcionará un factor de corrección en la capitalización para que pesen un 5% de la cartera total, que sumado al 2% en acciones mineras y al 10% aproximado en bonos ligados a la inflación, formarán un equipo muy efectivo contra ciclos acusados de gran inflación.

Si aún no estás en la lista de interesados en saber más sobre este proyecto, y deseas obtener información de su evolución, házmelo saber en el hilo de comentarios y con gusto te añado.

Los gráficos de esta entrada están sacados del fenomenal libro “All About Asset Allocation“, del destacado boglehead Richard Ferri. Si quieres saber más acerca del papel de los REITs en la cartera de inversión, te recomiendo leer el capítulo 9.

Resumiendo:

  • Los REITs son una clase de activos que, siendo renta variable y perteneciendo al mercado general, podemos separar de acciones y bonos.
  • Son la forma más fácil y líquida de participar en el negocio inmobiliario.
  • Su baja correlación con acciones generales y bonos les ofrece especial atractivo en carteras de largo plazo.
  • Forman, junto a las minas de oro y a los TIPs, una gran herramienta para luchar contra la inflación de corto y medio plazo.

Como siempre, un abrazo grande.

Nuestras vacas ya están de camino a la granja

Ya hemos contactado con nuestro ganadero y nos tiene reservado un gran pedido para la hermosa granja en la que vamos a trabajar a partir de dentro de muy poco. Pronto empezarán a recibir los mejores cuidados para que este gran proyecto obtenga grandes resultados para tod@s los que se sumen a participar en él. Aquí te las presento, listas y dispuestas para ir entrando conforme vayamos confiando en ellas:

cartera

La ganadería que nos nutre es de la mejor calidad, pues tiene un espectacular historial de excelentes reseñas, ya que su ganado aporta gran cantidad de materia prima de calidad y, lo mejor de todo, aumenta en cantidad año a año durante mucho tiempo.

Ya solo queda que vayan llegando a la granja, pasen sus revisiones y comiencen a ser ordeñadas cada día. Si quieres recibir más información de este proyecto a punto de ver la luz, házmelo saber en el hilo de comentarios y estaré encantado de añadirte a la lista de correo de novedades.

Como siempre, un abrazo grande.

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor de largo plazo

Aunque tienen ojos no ven. Y aunque tienen oídos, no escuchan ni comprenden”.

Jesús de Nazaret

Cuando afrontamos la importante pregunta de por qué ahorramos dinero, debemos aclararnos las ideas lo antes posible para que una conclusión nítida quede limpia de la más mínima confusión: invertimos para aplazar el consumo, o dicho de otro modo, ahorramos para poder gastar más adelante.

Aunque este ahorro puede estar dividido en varios objetivos temporales, unos de corto, otros de medio y algún otro de largo plazo, no tiene mucho sentido dividir la cartera en varios portafolios para diferentes plazos, sino que resulta más interesante, cómodo y llevadero tener una cartera adaptada a la media de todas las necesidades que tengamos, dividiendo sus activos para los distintos plazos necesitados. Tener una sola estrategia simplifica la práctica inversora, reduce los gastos totales y aumenta, por su facilidad de seguimiento, nuestras posibilidades de éxito.

Ésta es una (de muchas) de las razones por las que debes diversificar tu cartera entre activos de corto plazo, que otorgan mayor estabilidad, y activos de largo plazo, que ofrecen mayor rentabilidad esperada añadiendo también el riesgo de pérdidas latentes temporales. Aunque la serpiente del Edén te quiera convencer de que los bonos no sirven para nada si vas a largo plazo, no muerdas la manzana, guíñale un ojo, muestra tu mejor sonrisa y haz caso omiso a sus envenenados consejos.

En cualquier caso, y volviendo a lo que íbamos, uno de esos objetivos varios es la meta por excelencia de casi todos los inversores, el retiro. Tener una jubilación financieramente cómoda, o retirarse antes de la edad de jubilación, son dos metas muy comunes entre aquellas personas que se interesan por la inversión de sus ahorros, y algunas de ellas, están ahora leyendo estas líneas.

Pero existe un concepto que es el más difícil de hacer entender a un inversor de largo plazo. Un concepto que por más que pueda repetir, no hay estómago que lo digiera, ni alma que lo abrace con sinceridad.

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor no es el ahorro de costes, ni la superioridad (a cuantos más años invertidos, mayor) de la gestión pasiva, ni la importancia de las aportaciones mensuales a la cartera, ni la diversificación de activos,…

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor tampoco es la necesidad del ahorro, ni lo positivo de tener un criterio propio, ni saber el funcionamiento de cada activo, ni elegir un buen asesor…

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor es que, si eres joven, debes rezar para que las bolsas lo hagan mal.

No, no me he vuelto maharón. Los jóvenes que invierten a largo plazo deberían rezar para que se produzca un mercado bajista en el gran ciclo que tienen por delante hasta su edad de retiro, de forma que pudieran acumular más participaciones baratas antes de pasar a vivir de sus rentas. Y lo peor que les podría pasar es que se produjera un periodo de precios altos durante su ciclo de ahorro, adquiriendo pocas participaciones muy caras que ofrecerán después un pobre rendimiento justo al comenzar a vivir de sus rentas.

De igual modo, el peor escenario para un jubilado es que justo al retirarse comenzara un gran ciclo de pobres beneficios, que sumado a la necesidad de realizar reembolsos obligados para sus gastos, podrían hacer que su cartera se quedara seca como un pantano en periodo de sequías.

El propio William Bernstein lo expone simple y claro en la página 318 de Los cuatro pilares de la inversión con este sencillo apunte:

rece para que llueva

Déjame que te cuente una anécdota. Hace unos cinco años un compañero de trabajo, y sin embargo amigo, me pidió ayuda para diseñar un plan de ahorro con fondos indexados. Para hacerle entender este concepto, le propuse una especie de juego, mirábamos una vez a la semana su cartera y veíamos si había subido o bajado la rentabilidad.

Si la semana había sido bajista, lo celebrábamos como si en ese momento Iniesta marcara el GOL DE TODOS. Imagina al resto de compañeros en la oficina, tomándonos por locos porque nos alegrábamos de que las bolsas bajaran estando invertidos. De la misma forma, si las bolsas subían nuestros ánimos caían por los suelos y parecía que una desgracia caía sobre nosotros, provocando por supuesto las miradas de alucinación de quienes no entendían absolutamente nada…

De esta forma tan tonta mi amigo entendió el concepto. Cuanto menos valgan las vacas el día que vaya a comprarlas, más vacas podré comprar, y más vacas acumularé para la granja que estoy montando para mi retiro.

¿Qué más me da lo que suba este año la bolsa y mi cartera si lo importante es lo que valga el día de mi retiro y, mucho más importante, lo que tienda a valer a partir de que quiera disfrutar de mis rentas?

Por supuesto esto no es igual de válido si eres un falso inversor de largo plazo, y si lo que haces realmente es especular con los activos que crees que se comportarán mejor en el corto plazo. Si así es, y crees que sabes hacerlo, te deseo que cada año suban tus fondos una barbaridad, y que disfrutes viendo como tu cartera es de 5 estrellas sin excepción anual. Tu suerte será mi alegría.

Pero entonces, ¿y si me toca precisamente a mí eso que comentas y, al principio de mi historia inversora todo sube mucho y cuando me retiro se van las bolsas a freír puñ***s?

Bueno, la verdad es que sería el peor escenario posible, pero algo podemos hacer:

1. La forma más efectiva de mejorar las posibilidades de éxito durante todo el ciclo inversor, tanto en la fase de ahorro como en la de retiro, es el rigor en el gasto. Ahorrar más y gastar menos es una fórmula que rara vez falla, pero hay que tomarla con precaución, ya que llega un momento en el que hay que saber decir que hasta aquí hemos llegado para poder vivir con alegría la única vida que tenemos.

2. Las aportaciones periódicas al plan de inversión es otro de los factores que ayudan a minimizar las posibilidades de desastre. Como vimos en El mejor momento para comenzar a invertir es hoy, al optar por esta forma de aportaciones, obtenemos un precio medio y minimizamos el efecto negativo que supondría invertir justo en los momentos en los que las bolsas están en ebullición. Siempre habrá ciclos de corto y medio plazo que serán los peores dentro de un gran ciclo alcista de muy largo plazo.

3. El adaptar la cantidad de bonos en la cartera a la edad ayuda también a disminuir la posibilidad de desastre justo al comenzar el retiro, ya que habrá disminuido el peso de las acciones en cartera. El problema es que si optamos por una cantidad de acciones demasiado baja, puede que nuestro portafolio no aguante la subida del precio de la vida sumado (o más bien restado) a los reembolsos mensuales programados.

Resumiendo, sabemos que para nuestro retiro necesitamos un 4% anual del total ahorrado para complementar nuestras rentas. Como hemos planificado nuestra cartera para que obtengamos aproximadamente ese 4% más la inflación anual, el valor de nuestro portafolio no debe bajar a medio plazo. Pero se pueden dar justo las circunstancias del desastre, que son, disfrutar de un gran ciclo de altos precios en nuestro periodo como ahorrador, y sufrir un gran ciclo bajista justo al comenzar a disfrutar de lo ahorrado.

Por muy chocante que pueda parecer, para el inversor pasivo joven y largoplacista, que las bolsas suban con alegría NO ES la mejor de las noticias. Si he logrado explicarme con este concepto, y tienes en cuenta lo que está en tu mano hacer para no tentar a la mala fortuna, me doy por más que satisfecho.

Por cierto, en el momento de escribir esta entrada las bolsas bajan un -0,3%… ¡Bien! 🙂 🙂 🙂

Como siempre, un abrazo grande.

Gigantes del Dividendo 2018

gigantes del dividendo

Hace unos años creé la lista de los Gigantes del Dividendo, que son las acciones españolas que han incrementado o mantenido su entrega anual de dividendos en los últimos 5 años. Quizás no sea una lista tan selecta como la que incluye a los Dividend Kings, pero lo cierto es que lograrlo en España, donde el trato al rentista es pésimo, es un mérito a tener en cuenta.

Este año hay novedad. Si en 2017 tenían que salir de la lista OHL y Mapfre (MAP), en 2018 tiene la mala fortuna de caerse Bolsas y Mercados Españoles (BME), y entra DIA al cumplir 5 años de incrementos. Es una pena lo de BME porque la bajada no es cuantiosa, pero las reglas son las reglas, y esta acción adorada por cazadores de dividendos tiene que volver al banquillo de los suplentes.

En la siguiente tabla puedes ver como queda la lista actualizada después de haber recopilado los últimos datos de diciembre. En ella puedes consultar datos tan importantes como el número de años cumpliendo con sus accionistas, incremento anual medio del dividendo en los últimos años, payout, capitalización, PER, balance Deuda/Capitalización,…

gigantes del dividendo 2018

También lo puedes seguir en tiempo real actualizado en este enlace hacia su tabla de creación. Es un trabajo que espero que te sirva como una referencia más para tomar tus decisiones de compra, si es que eres inversor en acciones individuales. Si no es así, en el proyecto que estoy trabajando, y que está basado en una cartera con sesgo dividend growth, tengo pensado incluir los 5 Gigantes del Dividendo de mayor capitalización: Inditex, Amadeus, Gas Natural, Abertis y Red Eléctrica.

Si estás interesado en saber más y aún no me lo has hecho saber, puedes decírmelo en el hilo de comentarios de cualquier entrada, y estaré encantado de añadirte a la lista de correo de novedades.

Como siempre, un abrazo grande.

*Editado: Gracias a Augur por la corrección en el dato de Mapfre de 2016. También añado DIA, que después de dar otro repaso al mercado he contabilizado 5 incrementos en el último lustro.

Dividend Kings: La crème de la crème

Los Dividend Aristocrats son esas acciones del mercado USA que han incrementado su dividendo en los últimos 25 años. Dentro de ese selecto grupo existe un subgrupo de auténticas joyas para el rentista, ya que disponen del envidiable honor de haber incrementado el dividendo anual al accionista durante la última mitad de siglo, 50 años de aumento ininterrumpido. Son los Dividend Kings, los inigualables Reyes del Dividendo.

¿A quién no le gustaría dedicar parte de sus ahorros a comprar una porción de las mejores empresas del mundo en el trato a sus accionistas? ¿A quién no le gustaría cobrar cada año una parte de los beneficios de esas empresas que vemos a diario en supermercados, grandes superficies o anuncios de los medios de comunicación? ¿A quien no le gustaría que esas rentas anuales crecieran año a año sin excepción, haciendo que los ingresos pasivos aumenten de forma casi automatizada?

Así es, estas acciones hacen las delicias de aquellos que buscan rentas pasivas procedentes del mercado de acciones. Obtienen ingresos desde el primer momento, pero lo mágico es que año tras año ese ingreso sube, haciendo que la renta pasiva del inversor se incremente sin esfuerzo alguno por parte del accionista.

Veamos un ejemplo con una de las acciones fetiche de Warren Buffett, Coca cola, que es además una de las integrantes de la lista de los Dividend Kings. He escogido un mal momento de compra a posta, para que veas cómo un mal timing con este tipo de acciones es menos grave que con otras no tan selectas.

Imaginemos que el 2 de enero de 1998 compramos un paquete de acciones de KO, con un yield en aquel entonces del 0,84%. No parece gran cosa ¿verdad? El mercado venía subiendo desde hacía varios años y no parecía que se estuvieran comprando las acciones especialmente baratas. Un par de años más tarde se podrían haber adquirido por $20. Pero el caso es que Coca cola entregaba 30 centavos de dólar y cada acción costaba $33,47.

20 años después, cada acción reparte $1,48, lo que quiere decir ha aumentado un 400% el dividendo, obteniendo un 4,42% de yield on cost, es decir, sobre el precio de compra. Lo que parecía una mala compra en un mercado inflado en sus cotizaciones que entregaba dividendos pírricos, ahora lo parece menos. No hubiera sido la mejor operación de nuestra historia inversora, pero este tipo de acciones te consiguen compensar si las mantienes en el tiempo. Ahora, el inversor aumentaría en un 4,42% anual la rentabilidad que obtuviera en la cotización del presente año (10,29%), por lo que su rentabilidad final con dividendos sería del 14,71% en 2017.

Por supuesto, a menor coste de compra, más partido sacaremos al efecto bola de nieve, por lo que una estrategia de dollar cost average hubiera venido estupendamente para rebajar el precio medio, y por consiguiente, aumentar el yield on cost.

Esto ha sido un sencillo ejemplo, pero los reyes del dividendo poseen características que los hacen, a priori, más atractivos que el mercado general:

1. Más rentabilidad.

Las acciones que históricamente aumentan su dividendo de forma ininterrumpida han batido al mercado a largo plazo. Si en Un Fondo para Todos (3) vimos un gráfico descriptivo a 40 años, en la última década también se observa la supremacía de los reyes (fuente: Sure dividend):

aristocrats vs sp500

Todavía hay quien defiende que invertir en empresas de calidad es poco rentable, por el concepto de acciones estables y poco arriesgadas, pero me pregunto qué entienden por acciones de calidad. Habría que preguntárselo a ellos…

2. Menor volatilidad.

Obtener mayor rentabilidad con menor volatilidad es el Santo Grial de la inversión. Algo que parece utópico pero que los reyes del dividendo han conseguido. No sólo obtienen mejores rendimientos a largo plazo sino que cuando vienen ciclos bajistas, consiguen capear mejor el temporal.

Esto ocurre porque los Dividend Kings son empresas con una potentísima ventaja competitiva, lo que hace que sus accionistas estén la mar de contentos poseyéndolas, y no tengan ninguna gana de desprenderse de ellas por mucha crisis que sobrevenga. Qué más da lo que valgan hoy si me pagan más que ayer, y menos que mañana.

Show me the money!” que decía aquel. ¡Enséñame la pasta! Si el cash flow es importante para una empresa, ¿por qué no lo vamos a considerar tan importante o más para una persona o familia? Si nos centramos en lo que de verdad importa, en comprar activos para que nos llenen nuestros bolsillos de ingresos pasivos, ¿qué más da lo que el señor mercado piense?

A día de hoy, estos son los cinco mayores Dividend Kings por capitalización, entre paréntesis, los años consecutivos que llevan incrementando el dividendo:

Johnson & Johnson (54)
Procter & Gamble (61)
Coca Cola (55)
3M (59)
Lowes Company (54)

Y el sexto, Colgate (55). Como ves, auténticas máquinas de vender productos para todo tipo de consumidores. Si te fijas en la mayor cadena de supermercados de España, Mercadona, en sus estanterías verás los productos de marca blanca de la casa, y además, una selección de los artículos de estas empresas. Tienen tanta ventaja competitiva que no pueden prescindir de ellos.

Poderosas herramientas de generar riqueza que han mantenido su potencial ante cualquier crisis. En el mercado español no existe ningún fondo que tome a los Dividend Kings como referencia para su cartera. Pero la buena noticia es que en apenas un mes sí que habrá uno que tendrá aproximadamente un tercio de su renta variable en estas selectas acciones 😉 .

Tener una cartera adaptada a ti, a tu propia vida, a tu propia situación, a tu propia personalidad, a tu propia aversión a los vaivenes del mercado, y que te produzca las suficientes rentas pasivas como para que tu patrimonio crezca año a año, es una de las formas más efectivas que conozco de construir una gran bola de nieve de riqueza.

Deseo de corazón que tengas un muy feliz año 2018. Como siempre, un abrazo grande.