Política de cartera de Benjamin Graham

Ben GrahamEl Inversor Inteligente, además de dar nombre a este blog, es un gran libro. Está considerado como una de las Biblias del inversor de valor, pero entre sus páginas se esconden algunos capítulos que son de obligada lectura para cualquier tipo de inversor. En concreto, en el capítulo 4 “Política de cartera general: El inversor defensivo”, tenemos un apartado cuyo título es El problema básico del reparto entre obligaciones y acciones, que debería ser leído en este momento de mercado en el que nos encontramos, por cualquiera que se le ocurra poner un solo euro en acciones o fondos de inversión.

Estamos en un momento dulce para las bolsas. Los índices suben con alegría y los americanos no dejan de marcar nuevos máximos, para jolgorio tuitero de Donald Trump. Es, la fiesta de las acciones.

Pero todas las fiestas acaban de la misma forma, las luces se apagan, la música deja de sonar, y los fiesteros que no han sabido moderarse se marchan desorientados, despertándose al día siguiente con un tremendo dolor de cabeza y pensando que tanta fiesta no merece la pena si al final acabas peor de como empezaste.

Estamos en una de esas épocas en las que las modas se identifican con claridad. Gestores que recomiendan tener todo el patrimonio que no vayas a necesitar en acciones porque es el mejor activo de largo plazo, y pequeños inversores que, no contentándose con hacerles caso, se embarcan en la aventura de gestionar sus propias carteras en la búsqueda semanal de 100Baggers (acciones que multiplican por 100 su valor).

En contra de lo anterior, el padre de todos ellos opina de forma muy distinta, pensando que el diseño de la cartera no depende de las circunstancias del mercado ni de corto ni de largo plazo, sino de la situación y características propias del inversor. En las próximas líneas te resumiré su idea de cartera para el inversor defensivo:

Simplemente por la incertidumbre siempre existente, el inversor no puede permitirse tener todos sus fondos en acciones, y tampoco en bonos. Debe considerar una mezcla de ambos para minimizar sus riesgos, protegerse de lo imprevisto y de lo desconcertante que resulta el día a día en cada etapa de la vida de las familias.

Sugiere, como orientación inicial, que el inversor nunca debe tener menos del 25% ni más del 75% en acciones, con el fin de obtener en todo momento un rendimiento de largo plazo que luche contra la inflación, pero siempre protegido de la volatilidad de la bolsa. Es más, al sentirse incapaz de proponer un porcentaje concreto, se decanta por el reparto aparentemente simplista 50-50. Cuando los cambios en el precio de acciones y bonos hayan llevado a unas u otras al 45% o 55%, se recuperará el equilibrio del porcentaje original.

Graham insiste en lo adecuada que resulta esta cartera, extraordinariamente sencilla, que ofrece a quien la aplica la sensación de estar adoptando ciertas medidas como reacción a la evolución del mercado, e impedirá estar excesivamente expuesto cuando las bolsas alcancen niveles peligrosos. Además, el inversor realmente conservador, se sentirá satisfecho con las ganancias que consiga la mitad de su cartera en un mercado al alza, mientras que en una época de grandes bajadas disfrutará de más alivio que otros inversores más osados.

Esta cartera nunca será la que mejores resultados obtenga, ni encabezará nunca las listas de fondos más rentables del año. Pero ese no es su objetivo, sino que busca actuar con sangre fría, ponderando las posibilidades, beneficiándose de un rendimiento satisfactorio de largo plazo evitando graves disgustos que podrían terminar con la paciencia del inversor, y dieran al traste con el plan completo de ahorro e inversión.

Comments

  1. Alejandro dice:

    Hola Antonio! Que bueno que estés escribiendo después de casi un año. Me gusta mucho tu blog. Me gustaria saber que opinas sobre las criptomonedas en general y de Bitcoin en particular. Piensas que tienen su lugar en la cartera permanente reemplazando el oro? Piensas que es posible que en los próximos años sea la única moneda existente? Gracias por tu blog! Un abrazo!

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Alejandro.

      Mi opinión personal es que las criptomonedas podrían haber llegado para quedarse, pero si algún día tienen un papel en mi vida, ese no será la especulación con ellas.

      En cuanto a tus preguntas, no pienso que pueda sustituir al oro, y mucho menos en una cartera permanente. No es físico, y ha multiplicado su precio durante años de deflación.

      Gracias a ti. Un fuerte abrazo.

  2. C. Garcia dice:

    Hola.¿Para cuando ese proyecto de fondo?…¡Cómo celebro tu vuelta! Un Saludo.

  3. Juan Carlos Codina dice:

    Enhorabuena por el artículo. Que sencillo y que gran recordatorio.

  4. Toni BC dice:

    Hola Antonio
    Me encanta volver a leerte.
    Tengo mi cartera pasiva compuesta con FI Vanguard. Con la llegada de la posibilidad de traspasar los ETF.
    Que me recomiendas hacer? Me refiero a que si es más interesante pasarme a los ETF por arañar un décimas en los gastos. El problema es que acumulo plusvalias, no necesito el dinero y no me apetece pasar por caja.
    Supongo que será un pregunta generaliza que se plantearan otras personas que estan en mi misma situación. Gracias.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Toni.

      Aún está en el aire. No sabemos qué ETFs se podrán traspasar. ¿Los que estén registrados en España? ¿Y los que no? ¿Condiciones?

      Mejor esperar a que se implante el tema. Gracias a ti.

  5. Ramón Rapaz dice:

    Una alegría muy grande tu vuelta.
    Creo que el capítulo en cuestión, como todo el libro está pensado para el mercado americano y condiciones “normales” La masiva inyección de dinero de los bancos centrales ha creado una situación cuando menos atípica, en la que el problema que veo es que con las rentabilidades de la renta fija me parece casi tan útil tener renta fija como efectivo. Me gustaría que me contradijeras y me dieses una opinión sobre un producto de renta fija que tú encuentres atractivo.
    Gracias

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Ramón.

      Creo que la Renta Fija no se termina de entender al 100%, aunque comprendo que el mercado no se vea capaz de invertir en algo que tenga cupón CERO o incluso negativo. Pero la verdad es que un bono puede subir tanto como quiera, y es imposible saber hasta donde puede llegar. Y su rentabilidad puede bajar tanto como quiera, y es también imposible saber hasta donde puede bajar. En ciclos deflacionistas resulta mucho más rentable tener un bono que efectivo, ya que mientras más profunda la deflación, más sube el precio del bono.

      Para una cartera estilo Boglehead, un fondo de bonos de corto plazo cumple con la función de tener una parte de la cartera en activos más tranquilos, con un plus a favor de rentabilidad a largo plazo que el efectivo. ¿A corto plazo? Pues te digo lo de siempre, ni idea.

      Aquellos que sepan siempre lo que va a pasar con la macroeconomía local y global, y cuáles serán las mejores acciones y activos del mañana, pues que se acuerden de mí cuando sean multimillonarios y me inviten a pasear por alta mar en sus yates. Para todos los demás mortales, pues trabajo, ahorro e inversión sensata.

      Un fuerte abrazo Ramón. Gracias por comentar!

  6. Alejandro dice:

    Hola Antonio!

    Parece que la vuelta ha sido por todo lo alto ¡Llevas un ritmo de publicaciones frenético!

    Como sabes soy igual que tú un defensor de la inversión pasiva y por ese motivo, tenía dudas de lo el padre de la inversión value Graham podría aportarme. Sin embargo, tras leer tu post me has animado a añadirlo a mi lista de libros “A leer”.

    Un abrazo!

  7. javier dice:

    Gracias por el artículo, interesantísimo. Me gusta el aspecto sicológico de esta cartera 50-50 y esto de rebalancear cuando supera la diferencia el 5% también me parece interesante, ya que parece que tu lleves al caballo y no al contrario aunque mirándolo fríamente no sé si será lo lo mas rentable. Este tiempo sin tus artículos y comentarios me ha llevado a caer al lado oscuro y que como penitencia seguiré donde estoy; pero con el ahorro mensual, había empezado un una cartera pasiva 60 RV (40 euro, 20 mundial)-40 con fondos Vanguard, pero ahora con las siguientes aportaciones la voy a transformar en 50-50. Había pensado en 30 euro- 20 mundial).

    Gracias de nuevo.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Javier, gracias por comentar.

      50-50 y bandas de rebalance del 5% es sencillísimo de entender y aplicar. Eso es siempre una ventaja sicológica como comentas. ¿Lo más rentable? Por supuesto que no. Además, hay infinitas combinaciones de cartera y nunca se sabe cuál será la mejor en los próximos años.

      Si has caído en el lado oscuro, tú sabrás. Espero que no sea negro del todo. 🙂

      60/40 vs 50/50, tampoco hay mucha diferencia. Siempre que se ajuste a ti, perfecto.

      Gracias a ti.

  8. suxor dice:

    Las renta variable bate a largo plazo a la renta fija.
    El problema es si lo seguirá haciendo (creo que si) y tener estomago para abrazar la volatilidad y ver “Rebajas” donde los demás ven perdidas o colapso.

    Como tu muy bien dices es cosa del perfil del inversor.

    Ahora una pregunta.
    Tengo 4 fondos estilo value en mi cartera.

    ¿ Tendría para ti sentido tratarlo como si fuesen una cartera de indexada, haciendo que estén diversificados geográficamente (pongamos uno que tenga la mayoría de sus valores en España, otro en emergentes, otro en Europa y otro en Norte America.) y luego balanceares anualmente ?

    Por ultimo darte las gracias por la increíble labor educativa que realizas, si pude dar el salto al mundo de la inversión, fue gracias a la seguridad que me aportaron tus conocimientos sobre carteras indexadas.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola, muchas gracias por comentar.

      Sentido, tiene. La diversificación en distintas clases de activos aporta beneficios a la cartera. Pero claro, la incertidumbre te puede hacer dudar entre qué clases de activos le irán bien a una gestora y mal a otras. ¿Y sí una lo hace bien en España y mal en internacional, y es precisamente su fondo internacional el que eliges para tu cartera? ¿Y sí otra lo hace mal en España y bien en internacional, y es precisamente su fondo nacional el que eliges para tu cartera?

      Gracias a ti.

  9. Angel dice:

    Hola Antonio,
    Contento de leerte nuevamente despues de tanto tiempo.
    Mi pregunta tiene que ver en cómo determinarías tú la cifra mágica que te permitiese obtener la ansiada Libertad Financiera:
    ¿importe gastos anuales / 4% ?
    ¿importe gastos anuales * (esperanza de vida – edad actual)?

    Un abrazo

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Ángel. Muchas gracias.

      Yo soy más partidario de no calcular cifra mágica. Soy más de la idea de planificar y llevar a cabo una buena tasa de ahorro e invertirlo en una cartera acorde a ti, y que venza a la inflación al menos en un 4%. No dejar que nada te saque del camino, y al final del mismo, calcular un 4% de la cantidad final y dividirlo por 12. Ahí tienes tu complemento pasivo mensual para el retiro.

      Si no hay otro ingreso, hasta que ese 4%/12 no te dé para vivir de la forma que tú quieres, no podrás pensar que eres libre financieramente hablando.

      Abrazo grande!

      • Angel dice:

        Muchas gracias Antonio por tus aclaraciones.
        Qué % de RV-RF piensas que A LARGO PLAZO supera a la inflación en un 4% (supongo que lo del 4% lo comentas para que tu patrimonio no pierda poder adquisitvo con las retiradas que vas haciendo)?
        Yo había pensado en un 50%RV-50%RF
        Abrazo

        • Antonio R. Rico dice:

          Quizás 40-60 sea el mínimo. 30-70 con Rv más volátil tb valdría, al estilo Cartera Eficiente. 50-50 es el más simple. Y 60-40 el término medio de “cartera para todos”.

  1. […] todos debía tener una composición apta para la mayoría de participantes. Tal y como vimos en Política de cartera de Benjamin Graham, el maestro de la “inversión inteligente” abogaba por no tener más de un 75% en renta […]

Deja un comentario