De ahorrador a inversor pasivo: sus 5 etapas y los niveles que la industria no quiere que alcances

libertad

Los seres humanos nacemos en la inocencia, somos condicionados para vivir en la ignorancia y en algunos casos nos atrevemos a iniciar el camino hacia la sabiduría, el cual pasa por conocernos a nosotros mismos

Borja Vilaseca

Todos los ahorradores que deciden poner su capital a trabajar pasan por una serie de fases de madurez que les permiten incrementar su eficiencia como inversores. Tanto el crecimiento personal como el estudio de la ciencia referida a los mercados financieros pueden ayudarles mucho más que repasar cada día la prensa salmón o acumular horas leyendo los entretenidos y motivadores libros de pasados inversores de éxito, que han aprovechado su fama para llenar las librerías con sus métodos y “secretos”.

Tú, yo o cualquier persona que quiera adentrarse en este mundo de las finanzas personales debe pasar por una serie de niveles o escalones hasta llegar al punto en el que la planificación y estrategia adoptada es la más efectiva para cada caso particular. Estos niveles que te voy a proponer son los que considero que corresponden a los ahorradores que terminan siendo inversores pasivos. Por supuesto que puede haber otras opciones válidas, pero en esos casos me consideraría con menos criterio aún que para evaluar los correspondientes a esta entrada.

Así pues, para llegar a ser un eficiente inversor de largo plazo deberás superar las que considero 5 etapas para llegar a ser un inversor pasivo de éxito:

NIVEL 1: IGNORAR

La primera etapa de todo inversor está caracterizada por el desconocimiento. Nunca se ha acercado a los mercados financieros, ni siquiera se ha molestado en saber más, y si lo hace, piensa que la bolsa es un mundo difícil de entender y sólo es capaz de acercarse a ella si el asesor de su entidad financiera le recomienda algún producto, siempre garantizado o con un perfil muy conservador.

En este nivel hay pocos secretos. El ahorrador no tiene intención de invertir su capital en los mercados financieros básicamente porque ni los conoce ni hace por conocerlos.

NIVEL 2: CONOCER

Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para el ahorrador.

De repente un día, a través de un libro, una revista, un suplemento dominical, una conversación o cualquier otro acontecimiento fortuito, el ahorrador capta el concepto de que su dinero acumulado de forma conservadora es erosionado por la inflación, que se va comiendo el valor de cuenta a un ritmo medio del 3% anual.

Indaga algo más y conoce el término activo financiero, que no es otra cosa que aquello que compras para que meta dinero en tu bolsillo.

Comienza a informarse acerca de la bolsa, los fondos de inversión o los planes de pensiones y, dependiendo de su esfuerzo y dedicación, comienza a entender conceptos como la rentabilidad media histórica, la volatilidad o la diversificación.

En los últimos pasos de este nivel caen en sus manos libros y otras publicaciones sobre análisis técnico y fundamental, la mayoría de ellos escritos de tal forma que le embaucan en el mundo de la inversión y le animan a ir arriesgando su dinero cada vez en mayor medida.

NIVEL 3: CREER

Este nivel es clave porque el ahorrador ha llegado al nivel de inversor, y lo ha hecho, en la mayoría de los casos, para quedarse.

Ha sido embaucado por uno de los sistemas de análisis y comienza a pensar que ser inversor de éxito es posible.

Aquellos que son atraídos por los gráficos sucumben ante el poder de seducción de unos charts capaces de hipnotizar. Los dígitos verdes y rojos parpadeando en su pantalla les enamoran como el amarillo polen de las flores a las abejas, y los indicadores técnicos les llevan a imaginar que es muy difícil perder cuando dispones de herramientas tan potentes. Se sienten inversores más sofisticados.

Otros muchos prefieren el menos atractivo pero también muy sofisticado mundo del análisis fundamental. Miles de empresas mundiales, cientos de páginas de cuentas anuales y balances. Aquellos que dedican su vida a esto tienen mi admiración, porque pasarse la única vida que tenemos estudiando estados financieros de miles de empresas del mundo parece tan poco creíble como insufrible. Pero como sobre gustos no hay nada escrito, cada uno dedica su tiempo a lo que quiere, y ésta no es más que una pasión tan aceptable como otra cualquiera.

Existen otros sistemas de especulación como el trading algorítmico o el análisis macroeconómico, pero quizás los dos anteriores son los más comunes.

En particular, el análisis fundamental cuenta también con una legión de seguidores que no analizan empresas por sí mismos, sino que confían en fondos de inversión que han obtenido rentabilidades pasadas destacadas y, mediante el uso de eficientes estrategias de marketing, han logrado captar el deseo y el capital de los ahorradores que gustan del análisis fundamental.

NIVEL 4: DESCREER

Y entonces llegamos a la madre del cordero, el nivel en el que el inversor deja de ser el alma de la fiesta en las barbacoas cuando se habla de bolsa y mercados.

Un buen día, después de cansarse de jugar al lobo de Wall Street, o de no parar de traspasar su dinero de unos fondos a otros, o de sobre-diversificar su portafolio con cada nuevo fondo value que sale al mercado, el inversor oye hablar de los productos indexados y de la inversión pasiva.

Se interesa un poco más por el tema y compra algunos libros de los divulgadores más reconocidos sobre indexación y gestión pasiva, y descubre que la ciencia nos enseña que el 85% de los fondos de gestión activa lo hacen peor a 10 años que su verdadero índice de referencia, el 90% peor a 20 años y más del 95% peor a 30 años.

Y entonces se pregunta, ¿quiénes son los ineficientes, el mercado o los gestores?

Para mayor desagrado, comprueba como los fondos de gestión activa multiplican por 8 los gastos totales de los fondos de gestión pasiva, y que la mayor parte de los fondos 5 estrellas de la década pasada, son los estrellados de la década presente.

Y se vuelve a preguntar, ¿quiénes son los ineficientes, el mercado o los gestores?

De modo que procede a diseñar una simple, eficiente y barata cartera de fondos indexados adaptada a su propia personalidad y situación personal o familiar, planifica aportaciones periódicas a la cartera, y se dedica a vivir, que son dos días.

NIVEL 5: CREAR TU PROPIO CRITERIO PERSONAL

Pero también, para ser justos, hay que decir que hasta los defensores de la indexación pueden llegar a ser fanáticos de bufanda y vuvuzela. Al igual que debes diseñar el riesgo de tu cartera afín a tu propia personalidad, también debes elegir el tipo de activos según tu propio criterio personal. Me explico:

La ventaja a priori de una cartera indexada sobre una cartera de fondos de gestión activa está dividida en dos partes:

1. Ventaja media por gastos de gestión: +1,5%
2. Ventaja por superior rentabilidad de los fondos pasivos sobre los activos antes de comisiones: +0,5%

Esto nos índica que, si conseguimos que nuestra gestión sea pasiva, tal y como vimos en la entrada sobre  The Voya Corporate Leaders, la ventaja de la indexación pura no es tanta, aunque sigue siendo, en mi opinión, el producto más eficiente y el que a priori obtendrá el mayor partido posible de la rentabilidad esperada de su clase.

Por lo tanto, un fondo de inversión será bueno a priori si:

1. Se centra en el partícipe.
2. Reduce sus comisiones hasta niveles decentes.
3. Realiza una mínima rotación de activos.

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, si diseñas una cartera con clases de activos que han mostrado una ventaja de rentabilidad y volatilidad sobre el mercado general, y reduces los gastos al mínimo, podrías tener una cartera adaptada a tu perfil, a tu criterio, a estudios estadísticos científicos y que cumpliera los requisitos para ser un fondo de los buenos de verdad.

Al crearte tu propio criterio, que perfectamente (y más que recomendable) puede ser también la indexación pura, consigues además que la cartera te reporte un mayor nivel de satisfacción, y de motivación por mantenerla, sabiendo en todo momento que, aunque no represente de forma fiel al mercado general, los costes no serán una ventaja en este caso a favor del fondo indexado.

En el sentido de los párrafos anteriores, y para ser honestos con todos, también hay que decir que una estrategia value, por poner un ejemplo de gestión activa, podría ser perfectamente válida, siempre y cuando se cumplan los requisitos mencionados del fondo 100% amigable.

Y tú, ¿en qué nivel te consideras que estás? ¿Estás de acuerdo con esta escala? Siéntete libre de mostrar tu opinión. En este blog las bufandas y vuvuzelas están permitidas, aunque el que escribe estas líneas las haya desechado para siempre.

Un abrazo grande.

Comments

  1. Alberto dice:

    Totalmente de acuerdo con la escala. He pasado por varios niveles (centrado en análisis técnico) y actualmente me encuentro en el nivel 4: “Se interesa un poco más por el tema y compra algunos libros…” y “Para mayor desagrado, comprueba…”. Investigando y planificando una cartera eficiente.
    Saludos.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Alberto, muchas gracias por compartir tu caso.

      La cartera eficiente es muy atractiva para inversores conservadores. Recuerda estas dos premisas importantes:

      – La renta fija no debe ser de vencimientos muy lejanos, pero tampoco en plan monetarios, para que tengas algo de rentabilidad a largo plazo y descorrelación con la renta variable.

      – La renta variable debe ser muy muy volátil, y al menos la mitad sin riesgo divisa.

      En mi opinión y para mi propio gusto, la ideal es:

      70% RF euro
      15% RV Euro Small
      10% RV Global Small
      05% RV Emergentes

      Saludos!

  2. Jose dice:

    Hasta hace 10 años ahorraba para la vivienda, una vez solucionado ese problema pasé a ser inversor con vistas a la jubilación. Al principio me convencí de las bondades de la gestión pasiva llegando a ser bastante fanático de la misma. Con el tiempo he suavizado mi postura llegando a comprender que los mercados no son totalmente eficientes y es posible que la gestión activa value, con algún gestor muy seleccionado y en algunos periodos pueda ser superior a la gestión pasiva llegando a compensar las mayores comisiones. También me parece muy interesante tu proyecto que selecciona empresas de dividendo creciente. Es por esto que, tal y como te conté en otro comentario anterior, decidí dividir mi capital entre la cartera de gestión pasiva de Vanguard por sus menores comisiones, tu proyecto porque aunque la comisión sea ligeramente superior a los fondos de Vanguard creo que tiene muchas ventajas y puede compensar, y un fondo Value de reconocido prestigio. Cada una de estas tres partes tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y esto aporta una gran diversificación a mi cartera.
    Casualmente justo empecé a invertir en bolsa a la salida de la crisis, con lo que no he vivido ninguna bajada hasta ahora, la prueba de fuego será mantener la templanza cuando lleguen las bajadas y no hacer nada raro, pensando que mi objetivo está aún a 20 años vista.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Jose, muchas gracias por compartir tu caso.

      En cualquier caso pienso que te quedará una cartera con una comisión media bastante baja, aunque el fondo value suba un poco. Tendrás una cartera diversificada, a tu gusto y con costes medios reducidos.

      Duro ahí!

    • Fernando dice:

      Hola José, tú estrategia es exactamente la misma que yo quiero llevar a cabo, idéntica, exceptuando que al fondo Value le daría un peso bastante menor que a los otros.

  3. Triki dice:

    Pues efectivamente esas etapas son por las que he pasado y creo que estoy entre la 4 y la 5. Al igual que otro compañero, sólo he vivido un mercado alcista así que a ver que templanza tengo cuando el asunto se ponga interesante. Es para lo que me estoy preparando.

    • Antonio R. Rico dice:

      Muy buena reflexión. Si yo fuese asesor, aconsejaría a quien no ha vivido ningún ciclo bajista que fuese un poco menos agresivo de lo que piensa que es, y una vez conocidas sus sensaciones estomacales y psicológicas cuando los mercados caen con fuerza durante meses y meses, adaptar la cartera definitivamente al perfil personal.

      Es tremendamente difícil alegrarse por las caídas del mercado para comprar activos baratos, pero es la reacción más lógica que podría tener un inversor de largo plazo.

      Duro ahí!

  4. Javier dice:

    Hola Antonio! Gran artículo, como de costumbre. Me he reconocido en todos los niveles y me he quedado en el 4, que es donde creo que estoy ahora. Tengo una cartera pasiva, quizás demasiado diversificada en categorías, pero con la que estoy muy agusto. No sé qué opinas, es el resultado de mucha lectura y estudio:

    RV Global
    – value
    – small caps
    RV Euro
    – value
    – large
    RV Pacific
    – Japon
    – ex-japon
    RV EEUU
    – small value
    – large
    RV emergentes
    RF Global hedged
    RF Euro
    – BLIs
    – RF high yield
    – RF gov
    – RF corp
    Oro
    Cash

    Saludos y enhorabuena por tu proyecto!

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Javier!

      Menuda diversificación! Hasta 16 clases distintas cuento. Bien, es genial, siempre y cuando te sientas bien con tantos tipos de activos y el coste de mantener tal diversificación sea bajo. Siendo así, perfecto!

      A mí me gustan las carteras más sencillas, pero reconozco la ventaja de la diversidad por el tema de los rebalances.

      Muchas gracias!

  5. Carlos L. dice:

    Buenas,

    Yo debería decir que ando por el nivel 3. Mi cartera es 100% “Gregoriana” es decir, acciones a largo plazo basado en dividendos al estilo de Gregorio, del blog invertirenbolsa. No tenemos ni fondos ni ETF’s.

    Con estas bajadas en las acciones de estos días me da tranquilidad pensar que mi cartera vale menos que ayer pero recibo en divis lo mismo que ayer y ya decido yo que hacer con ellos aunque pase por Hacienda y reciba el muerdo correspondiente.

    Desde que presentaste tu proyecto, llevo dando vueltas en entrar en él, pero me cuesta decidir en que % sería aconsejable.

    Saludos,
    Carlos L.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Carlos,

      aunque no tengas fondos, creo que al menos deberías intentar concentrarte en no caer en gastos innecesarios. La mala fiscalidad y los gastos de compra y venta de acciones individuales puede salir caro si no se concentra uno en reducir los gatos al máximo. Felicidades en cualquier caso por tu cartera “gregoriana”.

      En cuanto al proyecto, sólo tú debes decidir qué porcentaje de tu patrimonio aportar en él. Te animo a comenzar participando y luego ya podrás ir re-diseñando la cartera y tus aportaciones.

      Un saludo Carlos!

  6. Pablo dice:

    ¡Hola, Antonio!

    Muy buena entrada, como siempre. Estoy completamente de acuerdo en que los costes y la rotación de activos es muy importante a largo plazo. Yo, además, añadiría que es importante que los gestores tengan todo o gran parte de su patrimonio en el fondo. Eso no es garantía de nada, pero al menos creo que da más confianza porque así debería cumplirse (al menos en parte) lo de que velan por el partícipe, ya que son ellos mismos.

    Estos días le he dado vueltas bastante al tema. Llevo ya 3 años con fondos y he pasado por todo, y con lo que me siento más cómodo es con fondos indexados Vanguard/Amundi y fondos value o en su defecto con costes reducidos (como los Cartesio).

    Soy un gran defensor de la simplicidad en la vida, y de hecho ahora tengo solo 5 fondos.

    Me gustaría simplifcarlo todo aún más de la siguiente manera, a ver qué te parece:

    – 60 % tu proyecto de granja 🙂 TER de 0,69 % (con la comisión de depósito)

    – 20 % Magallanes European P, TER de 1,33 %. Me parece razonable siendo value y confío en Iván Martín, he visto mucho material suyo en YouTube; según la ficha, la rotación de activos anual es del 20% más o menos, cosa que he podido constatar analizando los informes. Me gusta mucho True Value (lo tengo en cartera ahora mismo), pero me parece demasiado caro al haber comisión de éxito, de la que quiero huir.

    – 20 % Renta fija, pero aquí tengo dudas. No sé si tener el Vanguard Euro Government, el Global Bond Hedged o el Global Short-Term bond. Los globales están más diversificados e incluyen renta fija corporativa. Teniendo en cuenta la parte conservadora de tu fondo, ¿qué te parece más recomendable? Había pensado en el Global Short-Term porque según me informado, también puede proteger en parte de la inflación si hay subida de tipos muy graduales al comprar poco a poco nuevos bonos. Y si hay mercado bajista de bonos, tampoco baja tanto. Además, así tengo de donde echar mano si tuviera un imprevisto gordo o una buena oportunidad (como la compra de un piso, que por ahora no contemplo, pero por si acaso; ¡o que haya una gran corrección!). A lo mejor lo más sencillo es el Vanguard Euro Bond al ser RF más segura sin bonos corporativos y además evitar costes de cobertura de divisa, aunque no sé si en realidad se notan tanto (los globales tienen TER de 0,20 y el Euro un TER de 0,25, eso hay que tenerlo en cuenta).

    Aparte de esta cartera, tengo en liquidez una parte que me cubre unos 2-3 años de gastos en caso de que me fuera mal en el trabajo que no pienso tocar. Y también el año pasado abrí un plan de pensiones con Indexa, así que tengo la estrategia indexada pura por otro lado y de forma automatizada con costes razonables teniendo en cuenta la desgravación (todavía es pequeñita, pero aporto todos los meses para que siga creciendo).

    En total, se me quedaría una cartera 45 RF/55 RV. Sé que podría arriesgar más, por eso pienso en lo de la RF global con bonos corporativos para que en realidad sea algo más tipo 40/60. Dentro de poco cumplo 33 y me parecería un porcentaje razonable teniendo la liquidez que tengo y tras haber vivido caídas gordas que no me han asustado mientras todos estaban en pánico (como en verano de 2014, los principios de 2015 tras la subida o el Brexit).

    Si te soy sincero, me gustaría tener solo tu fondo y olvidarme como con el plan de pensiones de Indexa, pero por ahora me gustaría ir poco a poco. 🙂

    Bueno, ¡menudo tocho! Muchas gracias por todo como siempre. 🙂

    Pablo

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Pablo, muchas gracias por tu elaborado comentario y por tu confianza.

      1. La cartera de fondos que propones tendría una comisión lo suficientemente baja como para considerarla dentro de lo aceptable. Así a ojo tendría como un 0,75% de gastos medios totales, muy por debajo (menos de la mitad) de las carteras medias de inversores en fondos en España.

      2. Estarías bien diversificado con acciones globales, acciones euro small y renta fija.

      3. Si quieres tener 60/40, no te líes, simplemente metes un 5% más en el fondo de RV y se lo quitas al de RF. (60/25/15)

      4. Yo optaría por el Vanguard Euro para el de RF. No te carga comisión en la compra y cumple a la perfección con la función de los bonos en las carteras diversificadas.

      5. Los bonos de corto plazo no te protegen contra la inflación, lo que ocurre es que el precio de los bonos sube cuando hay deflación y baja cuando hay inflación, y cuanto más corto el vencimiento de los bonos, menos afectados a la baja se ven por la inflación. Y lo que sí tengo claro es que nadie sabe lo que tendremos en los próximos años, por muchas previsiones que leamos sobre la hipotética inflación inminente.

      Muchas gracias a ti Pablo!

      • Pablo dice:

        Perfecto, ¡mil gracias por tu respuesta como siempre, Antonio! Todo mucho más claro así. 🙂

        Por cierto, los Vanguard de bonos globales ya no cobran por la suscripción; si no, ni me lo habría planteado. Pero creo que tienes razón en que el Vanguard Euro cumple mejor el cometido que se le espera.

        ¡Gracias de nuevo!

        • Antonio R. Rico dice:

          Pues mira qué bien! No sabía que ya no cobraban entrada, así que más herramientas disponibles para los inversores pasivos. Genial!

          Gracias a ti Pablo!

  7. Alejandro dice:

    Hola Antonio!

    Gran entrada as usual Tengo que decir gracias a ti en su momento pasé de la etapa 2 a la 4 🙂

    Sobre el paso 5, me ha gustado mucho que lo menciones. En mi caso, estoy planteando añadir un fondo activo a mi cartera y mi criterio para introducirlo ha sido:

    1) Añadirlo como plan de pensiones (menor comisión de gestión que el FI)
    2) Prestar atención a su rotación de cartera. En este caso, un 20% aproximadamente según las fichas mensuales.
    3) Peso pequeño sobre el total de la cartera. Un 10% aproximadamente. Si las posibilidades de que bata al índice a largo plazo son pequeñas, su peso en la cartera debe ser pequeña. Ya lo dice Kahneman, hay que fijarse en las tasas base 🙂

    Le dedicaré una entrada en el blog próximamente 😉

    Un saludo!

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Alejandro, muchas gracias por tu comentario y por compartir tu caso particular.

      Lo veo una reflexión muy sensata. Esto es como alimentarse bien. Si el 90% de tu dieta es muy saludable, un caprichito de vez en cuando no hace que tu hábito alimenticio sea malo.

      Duro ahí con esa entrada! Fuerte abrazo.

  8. Joseco dice:

    He de decir que llevo meses buscando una filosofía de inversión en la que me sienta cómodo, que no me quite demasiado tiempo, que sea a largo plazo y que, asumiendo el riesgo, pueda ofrecer una rentabilidad decente a mis ahorros. Hasta que me topé con la inversión en fondos indexados (y recomiendo encarecidamente a todos los que se están iniciando que, mejorando lo presente, tengan en sus marcadores la siguiente página valiosísima como punto de partida y fuente de información: https://www.bogleheads.org/wiki/Main_Page).

    Me siento muy identificado con los niveles que comentas, sobre todo en lo referente a la etapa formativa del potencial inversor. Tengo la impresión que a veces nos da por disparar a discreción en lugar de apuntar a tiro fijo.

    Creo que quienes no nos dedicamos al mundo de la inversión o de las finanzas de manera activa, debemos optar por invertir con sentido común, inteligencia y siendo realistas. Una inversión sencilla dentro de los parámetros de riesgos que quiera asumir cada cual.

    Yo ya he empezado:

    1. A través de Indexa Capital, tengo una cartera de indexados muy sencillita, de momento: 60 % RF y 40 % RV, fondos Vanguard. Hice una aportación en su día que complemento con aportaciones mensuales para mitigar el riesgo y poder comprar en bajadas (como en la que nos encontramos).

    2. Hago aportaciones periódicas a un fondo value español, su gestor me inspira confianza y creo que lo hará bien.

    3. Por último, tengo una modesta cartera de empresas del IBEX 35 que voy actualizando y ampliando periódicamente. Considero que la inversión en Bolsa a largo plazo en empresas sólidas, estables y, sobre todo, que repartan buenos dividendos es perfectamente compatible con la filosofía que predicamos: no es necesario sentarse horas para hacer un análisis técnico o fundamental, ni estar continuamente enchufado a las noticias económicas. Basta con tener un plan, ser organizado, tener cierta cultura financiera y unos conocimientos básicos para poder identificar este tipo de empresas.

    Como digo, voy a largo plazo y las bajadas no me preocupan, más bien al contrario, si tengo liquidez hago compras extraordinarias. Tener un buen plan y ser organizado es fundamental para quienes nos fijamos este horizonte temporal.

    Enhorabuena por tu blog y nos seguimos leyendo.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola!

      Los veteranos del blog conocen muy bien el foro oficial de los bogleheads USA. Pudimos debatir muchos hilos donde se discutían los principales conceptos de la inversión pasiva. Es una fuente estupenda de información.

      Felicidades por tu cartera. No voy a decir que es mi cartera ideal, pero creo por tus palabras que lo llevas con la suficiente templanza y visión de largo plazo que seguro te irá genial.

      Muchas gracias!

  9. zalantza dice:

    Buen artículo como siempre, también me he sentido identificado. Y coincido con los otros compañeros. Tengo el grueso de mis ahorros en una cartera tipo boglehead, pero reservo una parte para value y otra para dividendos que irá a la “granja”. Por cierto, aprovecho para preguntarte… ¿Qué tratamiento fiscal tienen los dividendos cobrados por un fondo domiciliado en España?
    Un saludo.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola, he solicitado un artículo invitado que escribirá un experto en fiscalidad, para que el tema del tratamiento de los dividendos cobrados por un fondo quede claro y transparente.

      Os pido un poco de paciencia para que el artículo sea lo mejor posible y quien lo escribe lo haga con la máxima tranquilidad.

      Te adelanto que se aplica el impuesto de sociedades (1%) en el momento de declarar ganancias, y que la gestora tramitará la devolución de los dividendos cobrados por los países extranjeros. Pero prefiero que los detalles os los dé un experto.

      Muchas gracias!

      • Cristina dice:

        Perdona la pregunta porque seguro que lo has explicado en otro sitio, pero no me ha quedado claro si va a repartir dividendos o si los va a reinvertir en comprar más acciones. Gracias

  10. Saúl dice:

    Hola Antonio,
    tu blog se ha convertido en una de mis lecturas fijas, siempre descubro algo nuevo en los artículos o en las respuestas a los comentarios. Lo mejor es que me hacen pensar !

    Yo también estoy en ese proceso de intentar encajar una cartera con la que me sienta cómodo. En general me convencen totalmente los principios de la inversión pasiva y de hecho ya he hecho algunos movimientos en ese sentido (te lo explico más abajo).

    Sin embargo, mi situación es un poco peculiar y quería pedir tu opinión acerca de ella: he trabajado durante bastantes años en EEUU y allí fue donde acumulé la mayor parte de mis ahorros. Mientras vivía allí descubrí el mundo de la inversión pasiva y abrí una cuenta en Vanguard donde he invertido un dinerillo en un fondo “todo en uno” con una distribución 60/40, al que sigo haciendo aportaciones mensuales. Todo en dólares, claro.

    El tema es que desde hace dos años vivo en España, en principio para quedarme. Sigo teniendo mis ahorros en EEUU y quiero invertirlos siguiendo la misma estrategia que hasta ahora. Pero tengo dudas sobre si debería mantener mi inversión en dólares como hasta ahora o crear una cartera nueva que esté en euros.

    He leído sobre el riesgo moneda y sobre que se debe invertir en la moneda en la que vives. Pero teniendo en cuenta que mis ahorros ya están en otra moneda, ¿crees que debería convertir mis dólares a euros y hacerme una cartera con fondos de aquí ? ¿O debería seguir aportando a mis inversiones en EEUU ? Al hacerlo, ya incurro en un cierto riesgo moneda al convertir una cantidad considerable de golpe, ¿no?. Además, no descarto volverme a EEUU en un futuro, aunque creo que no antes de 10 años.

    Muchas gracias por compartir tus conocimientos y un saludo !

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Saúl, muchas gracias por tu mensaje y por tu seguimiento.

      La respuesta a tu caso no es sencilla.

      Por un lado no debo aconsejarte, ya que no soy tu asesor financiero. Lo único que puedo hacer es vestirme con tus propios zapatos e imaginarme tu situación y pensar qué haría yo en ese caso.

      Por otro lado, comentas que vivías en Estados Unidos, que hoy vives en España, pero que quizás te vuelvas, por lo que si no sabes donde estarás, es difícil también planificar.

      Yo soy partidario de tener una cartera adaptada al lugar y moneda donde viviré y tendré el gasto como rentista, por lo que mi cartera debe estar adaptada a la eurozona. En tu caso, si te quedaras a vivir en España, pues ya sabes lo que haría yo.

      Si crees que es muy probable volver y quedarte a vivir allí, pues terminarás viviendo en EE UU y serás rentista en dólares, así que… ya sabes.

      Si no estás seguro, otra opción sería dejar tu cartera USA como está y comenzar una Euro aquí mientras estás en España.

      Hay varias posibilidades y tú eres el único capacitado para tomar la mejor decisión.

      Muchas gracias a ti Saúl!

Deja un comentario