El concepto más difícil de hacer entender a un inversor de largo plazo

Aunque tienen ojos no ven. Y aunque tienen oídos, no escuchan ni comprenden”.

Jesús de Nazaret

Cuando afrontamos la importante pregunta de por qué ahorramos dinero, debemos aclararnos las ideas lo antes posible para que una conclusión nítida quede limpia de la más mínima confusión: invertimos para aplazar el consumo, o dicho de otro modo, ahorramos para poder gastar más adelante.

Aunque este ahorro puede estar dividido en varios objetivos temporales, unos de corto, otros de medio y algún otro de largo plazo, no tiene mucho sentido dividir la cartera en varios portafolios para diferentes plazos, sino que resulta más interesante, cómodo y llevadero tener una cartera adaptada a la media de todas las necesidades que tengamos, dividiendo sus activos para los distintos plazos necesitados. Tener una sola estrategia simplifica la práctica inversora, reduce los gastos totales y aumenta, por su facilidad de seguimiento, nuestras posibilidades de éxito.

Ésta es una (de muchas) de las razones por las que debes diversificar tu cartera entre activos de corto plazo, que otorgan mayor estabilidad, y activos de largo plazo, que ofrecen mayor rentabilidad esperada añadiendo también el riesgo de pérdidas latentes temporales. Aunque la serpiente del Edén te quiera convencer de que los bonos no sirven para nada si vas a largo plazo, no muerdas la manzana, guíñale un ojo, muestra tu mejor sonrisa y haz caso omiso a sus envenenados consejos.

En cualquier caso, y volviendo a lo que íbamos, uno de esos objetivos varios es la meta por excelencia de casi todos los inversores, el retiro. Tener una jubilación financieramente cómoda, o retirarse antes de la edad de jubilación, son dos metas muy comunes entre aquellas personas que se interesan por la inversión de sus ahorros, y algunas de ellas, están ahora leyendo estas líneas.

Pero existe un concepto que es el más difícil de hacer entender a un inversor de largo plazo. Un concepto que por más que pueda repetir, no hay estómago que lo digiera, ni alma que lo abrace con sinceridad.

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor no es el ahorro de costes, ni la superioridad (a cuantos más años invertidos, mayor) de la gestión pasiva, ni la importancia de las aportaciones mensuales a la cartera, ni la diversificación de activos,…

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor tampoco es la necesidad del ahorro, ni lo positivo de tener un criterio propio, ni saber el funcionamiento de cada activo, ni elegir un buen asesor…

El concepto más difícil de hacer entender a un inversor es que, si eres joven, debes rezar para que las bolsas lo hagan mal.

No, no me he vuelto maharón. Los jóvenes que invierten a largo plazo deberían rezar para que se produzca un mercado bajista en el gran ciclo que tienen por delante hasta su edad de retiro, de forma que pudieran acumular más participaciones baratas antes de pasar a vivir de sus rentas. Y lo peor que les podría pasar es que se produjera un periodo de precios altos durante su ciclo de ahorro, adquiriendo pocas participaciones muy caras que ofrecerán después un pobre rendimiento justo al comenzar a vivir de sus rentas.

De igual modo, el peor escenario para un jubilado es que justo al retirarse comenzara un gran ciclo de pobres beneficios, que sumado a la necesidad de realizar reembolsos obligados para sus gastos, podrían hacer que su cartera se quedara seca como un pantano en periodo de sequías.

El propio William Bernstein lo expone simple y claro en la página 318 de Los cuatro pilares de la inversión con este sencillo apunte:

rece para que llueva

Déjame que te cuente una anécdota. Hace unos cinco años un compañero de trabajo, y sin embargo amigo, me pidió ayuda para diseñar un plan de ahorro con fondos indexados. Para hacerle entender este concepto, le propuse una especie de juego, mirábamos una vez a la semana su cartera y veíamos si había subido o bajado la rentabilidad.

Si la semana había sido bajista, lo celebrábamos como si en ese momento Iniesta marcara el GOL DE TODOS. Imagina al resto de compañeros en la oficina, tomándonos por locos porque nos alegrábamos de que las bolsas bajaran estando invertidos. De la misma forma, si las bolsas subían nuestros ánimos caían por los suelos y parecía que una desgracia caía sobre nosotros, provocando por supuesto las miradas de alucinación de quienes no entendían absolutamente nada…

De esta forma tan tonta mi amigo entendió el concepto. Cuanto menos valgan las vacas el día que vaya a comprarlas, más vacas podré comprar, y más vacas acumularé para la granja que estoy montando para mi retiro.

¿Qué más me da lo que suba este año la bolsa y mi cartera si lo importante es lo que valga el día de mi retiro y, mucho más importante, lo que tienda a valer a partir de que quiera disfrutar de mis rentas?

Por supuesto esto no es igual de válido si eres un falso inversor de largo plazo, y si lo que haces realmente es especular con los activos que crees que se comportarán mejor en el corto plazo. Si así es, y crees que sabes hacerlo, te deseo que cada año suban tus fondos una barbaridad, y que disfrutes viendo como tu cartera es de 5 estrellas sin excepción anual. Tu suerte será mi alegría.

Pero entonces, ¿y si me toca precisamente a mí eso que comentas y, al principio de mi historia inversora todo sube mucho y cuando me retiro se van las bolsas a freír puñ***s?

Bueno, la verdad es que sería el peor escenario posible, pero algo podemos hacer:

1. La forma más efectiva de mejorar las posibilidades de éxito durante todo el ciclo inversor, tanto en la fase de ahorro como en la de retiro, es el rigor en el gasto. Ahorrar más y gastar menos es una fórmula que rara vez falla, pero hay que tomarla con precaución, ya que llega un momento en el que hay que saber decir que hasta aquí hemos llegado para poder vivir con alegría la única vida que tenemos.

2. Las aportaciones periódicas al plan de inversión es otro de los factores que ayudan a minimizar las posibilidades de desastre. Como vimos en El mejor momento para comenzar a invertir es hoy, al optar por esta forma de aportaciones, obtenemos un precio medio y minimizamos el efecto negativo que supondría invertir justo en los momentos en los que las bolsas están en ebullición. Siempre habrá ciclos de corto y medio plazo que serán los peores dentro de un gran ciclo alcista de muy largo plazo.

3. El adaptar la cantidad de bonos en la cartera a la edad ayuda también a disminuir la posibilidad de desastre justo al comenzar el retiro, ya que habrá disminuido el peso de las acciones en cartera. El problema es que si optamos por una cantidad de acciones demasiado baja, puede que nuestro portafolio no aguante la subida del precio de la vida sumado (o más bien restado) a los reembolsos mensuales programados.

Resumiendo, sabemos que para nuestro retiro necesitamos un 4% anual del total ahorrado para complementar nuestras rentas. Como hemos planificado nuestra cartera para que obtengamos aproximadamente ese 4% más la inflación anual, el valor de nuestro portafolio no debe bajar a medio plazo. Pero se pueden dar justo las circunstancias del desastre, que son, disfrutar de un gran ciclo de altos precios en nuestro periodo como ahorrador, y sufrir un gran ciclo bajista justo al comenzar a disfrutar de lo ahorrado.

Por muy chocante que pueda parecer, para el inversor pasivo joven y largoplacista, que las bolsas suban con alegría NO ES la mejor de las noticias. Si he logrado explicarme con este concepto, y tienes en cuenta lo que está en tu mano hacer para no tentar a la mala fortuna, me doy por más que satisfecho.

Por cierto, en el momento de escribir esta entrada las bolsas bajan un -0,3%… ¡Bien! 🙂 🙂 🙂

Como siempre, un abrazo grande.

Comments

  1. Rookie1971 dice:

    Gracias de verdad Antonio por explicar de forma tan clara lo que a veces resulta tan oscuro…
    Solo una pregunta: aunque lo ideal es efectivamente hacer aportaciones mensuales programadas a la cartera, yo me encuentro con el “problema “ de que al tener oro (ETF o Bullion, tanto da) necesito guardar efectivo para poder comprar en su momento, por lo que tengo planificado rebalanceo y aportación una sola vez al año (el día de mi cumpleaños). Sé que así pierdo la oportunidad de promediar en los aportes mes a mes pero es que ajustar todos los meses me parece un jaleo. Ya conoces mi cartera (36% RF,10% oro y resto RV incluyendo REITS y small caps). Me sugieres seguir como lo estoy haciendo o se te ocurre alguna forma de promediar mejor (o de rentabilizar a lo largo del año el dinero aún no invertido)

    Muchas gracias y un abrazo fuerte!!!

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Rookie, muchas gracias.

      En mi opinión, lo que bien funciona, bueno será que siga como está.

      Una cartera con ETFs, oro y otros tipos de activos, es difícil de engordar mes a mes, por lo que aumentar el cash para aportar una vez al año se me antoja la opción más acertada. Muy mala suerte tendrías que tener para que en la fecha de tu cumpleaños tocara siempre techo el mercado.

      Un abrazo!

  2. Berto dice:

    Hay una cosa que no me gusta. Que impones el porcentaje de renta fija in situ, debería ser de solo de acciones, y ya cada cual que asigne su porcentaje de renta fija según su nivel de riesgo, con un fondo de renta fija. No es lo mismo una persona de 20 años, que una de 50.
    Es lo único que no me gusta.
    Un abrazo.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Berto, muchas gracias por dejarme tu opinión.

      Entiendo tu postura, ya que resultaría mucho más simple encajarlo en una cartera ya estructurada si fuese sólo de renta variable. Pero te daré mis motivos, y alguna réplica:

      1. Hay muchos seguidores (y entiendo que también habrá futuros inversores) que ven con buenos ojos invertir en un producto que les dé en un solo vehículo la relación rentabilidad/riesgo que esperan del mercado. Un producto que ofrezca como rentabilidad esperada un 4% más inflación permite al inversor posicionarse tanto en fase de ahorro como de retiro.

      2. En el futuro, si el proyecto cuaja y con el tiempo la confianza en la marca es grande, se podrían buscar nuevos productos. Pero de inicio, un producto que replique mi filosofía completa de inversión me parecía algo muy coherente para crear.

      3. Lo importante son las soluciones, no los problemas:

      Para cartera conservadora 30 RV / 70 RF:
      – 50% Fondo RF
      – 50% Fondo 60/40

      Para cartera agresiva 80 RV / 20 RF:
      – 50% Fondo RV
      – 50% Fondo 60/40

      Como ves, no es tan difícil de complementar. Estos son ejemplos de carteras muy sencillas de 2 fondos, pero se puede hacer también en carteras con más productos. Sólo requiere un pequeño esfuerzo inicial de cálculo para confeccionar el portafolio y luego se realiza la estrategia de inversión como con cualquier otra cartera.

      Otro abrazo para ti Berto!

  3. Carlos dice:

    Una consulta para un contexto diferente, una economía extravagante diría, como la de mi país : Argentina. Qué ajustes le haría a las estrategias que indica con una economía con media de 25% de inflación, tasas del 27 a hoy, una bolsa rompiendo records todas las semanas y algún ajuste de vez en cuando que es borrado luego con fuerza. También hay bonos atractivos, pero por un Estado que se financia con deuda y mantiene alto déficit y poco crecimiento, s decir con debacles a la Argentina en unos pocos años si no cambia ese método.

    Yo gano poco, pero tengo poco gasto y ahorro mucho, invierto hoy en fondos de acciones y RF, en una estrategia 70/30 a 60/40.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Carlos, muchas gracias por este mensaje desde Argentina!

      Yo no soy asesor financiero, pero te comento lo que yo haría si fuese ahorrador argentino, desde el desconocimiento por no vivir vuestra realidad in situ.

      Para capear la inflación en países como el tuyo, optaría por:

      – Tener al menos un 10% en oro físico, para mí, el mejor activo contra la inflación.
      – Tener un 5% en ahorro de moneda local para emergencias de corto plazo.
      – El resto, cartera de acciones y bonos según el perfil de riesgo personal o familiar.
      – En la parte de renta variable tendría al menos la mitad en un fondo indexado global, que subiría como la espuma si la moneda local se depreciara mucho con respecto a las principales monedas mundiales.

      Espero haber ayudado Carlos. Un saludo!

  4. Triki dice:

    Sabios consejos, como siempre. Los conceptos básicos son los más necesarios o vamos a la deriva.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Triki, así es, es fundamental entender los básicos. Si no queda bien estable la base, el castillo de naipes se desmorona al primer soplo.

  5. Luis dice:

    Hola Antonio.
    Gracias por tus aportaciones. Un artículo muy claro y conciso. Lo he estado leyendo más de una vez para asimilar bien los conceptos.
    Solamente una pregunta, pero puede ser que yo no haya captado bien el significado.
    Se trata del punto “3” donde describes la importancia de adaptar la cantidad de bonos en la cartera a la edad, ya que una cantidad apropiada ayuda a disminuir el riesgo por el peso de las acciones y su volatilidad intrínseca. Y escribes a continuación que el problema es que si optamos por una cantidad de bonos demasiado baja puede que la cartera no soporte la subida del precio de la vida (intuyo que esto se refiere a la inflación) sumado a los reembolsos programados que se tendrán que hacer en la edad de jubilación.
    Pero, ¿no será lo contrario?, ¿que, con una edad mayor, si se opta por una cantidad de bonos demasiado alta, generará poca rentabilidad que no podría superar la inflación y las sustracciones de los reembolsos?
    Muchas gracias de nuevo y un abrazo.

    • Antonio R. Rico dice:

      Hola Luís.

      Sí!!! Acabo de volver a leerlo y había cambiado los términos. Ya está actualizado y donde ponía “bonos” ahora pone “acciones”.

      Menos mal que estáis pendientes y lo leéis con atención.

      Muchas gracias Luís!

      • Rookie1971 dice:

        Entonces, qué cantidad mínima de acciones recomendarías tener en cartera antes de jubilarse? Y otra cosa…bonos a corto o ligados a inflación?

        Muchas gracias, Maestro!

        • Antonio R. Rico dice:

          Hola Rookie,

          a mí me gusta la sencilla 50/50 para la jubilación, aunque la Cartera Eficiente con 30% RV Small & Emergentes y 70% RF también me gusta.

          En cuanto a los TIPs, en edad de jubilación yo tendría una buena cantidad, por lo menos un 20%.

          Muchas gracias a ti!

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