VIG: Un tributo a mi ETF más fetiche

Cuando descubrí la gestión pasiva y la indexación a finales de 2009, me topé con un ETF que combinaba mi gusto por las acciones de dividendo creciente con las innegables ventajas de los fondos indexados. Se trataba del Vanguard Dividend Appreciation ETF (VIG), al que le dediqué una entrada que tuvo un gran éxito, convirtiéndose en mi activo fetiche y también el de muchos seguidores del blog.

Gracias a la petición de un tuitero pude darme cuenta que la citada entrada no se encuentra en esta versión .NET del blog, así que he decidido rescatarla para que no quede en el olvido, volvamos a recordar aquel descubrimiento que tanto nos agradó y lo completemos con los siguientes matices que han cambiado desde enero de 2010:

  • Hoy el VIG está basado en otro índice similar, pero no el mismo. Ahora sigue al NASDAQ US Dividend Achievers Select Index, que tiene las mismas características que el anterior pero es de otro proveedor.
  • Con el paso del tiempo fue modelando mi perfil inversor, y mi cartera fue rotando hacia los fondos indexados disponibles en España, con los que me sentía más cómodo que con las carteras de ETFs.
  • Con la puesta en marcha de Baelo he podido cumplir con mi aspiración de disponer de la selección que tanto busqué en un solo fondo de inversión gestionado de forma pasiva.
  • En aquel año, el VIG me resultaba más interesante que su directo rival (SDY) porque estaba ponderado por capitalización, y no por yield. Pero hoy tenemos también disponible el Proshares S&P 500 Dividend Aristocrats ETF (NOBL), que replica fielmente a los aristócratas americanos, con un mínimo de 25 años de incremento del dividendo.
  • Los ETFs europeos UCITS tampoco son tan fieles y eficientes como el VIG o el NOBL, pero se puede montar una interesante cartera  de aristócratas globales con los productos de SPDR Europe.

Bueno, sin más dilación te dejo con la entrada que escribí hace más de ocho años. ¡Fuerte abrazo!

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Señoras y señores, niños y niñas, tengo el placer de presentarles a… The Big VIG.

The Big VIG es el nombre con el que llamo al que es para mí el mejor activo financiero del mundo, el ETF VANGUARD DIVIDEND APRECIATION. Este ETF replica al índice Dividend Achievers Select Index, que es un subíndice del Broad Dividend Achievers Index, y que es administrado y gestionado en exclusiva para Vanguard por la empresa Mergent.

Los Achievers, son acciones americanas que han incrementado su dividendo de forma consecutiva durante 10 o más años, es decir, que no lo han reducido (incluso lo incrementan) ni en tiempos de bonanza ni en tiempo de crisis brutal. Esta es la carasteristica fundamental que busca un growth dividend investor, que no busca un yield elevado, sino un crecimiento exponencial.

Ademas, los SELECT Achievers, gestionados sólo para Vanguard, eliminan de la lista a los que incrementan muy poco el dividendo y a las acciones inmobiliarias, quedando sólo la élite en el índice. ¡Una maravilla financiera!

Hay una característica que suele penalizar a los índices dividendo, y es que ponderan su cartera según el dividendo anual actual de cada acción, cosa que repercute en que encabecen el índice valores que lo están haciendo realmente mal, y lo convierten en una herramienta volátil. Pero The Big VIG está ponderado por una versión modificada de capitalización e incrementos de dividendo, lo que hace que sea un índice con una beta menor que el propio mercado, sea cual sea el plazo que escojamos.

Vamos a hacer un primer resumen de sus principales características:

– Contiene a la élite de las empresas americanas, que aumentan su dividendo aunque caigan chuzos de punta.

– Está ponderado por una versión modificada de capitalización, que le ofrece estabilidad y robustez.

– Está muy bien diversificado, ya que lo componen 186 acciones (Sep 09), encabezando la lista Wells Fargo, IBM, Coca cola, Pepsi, J&J, Procter and Gamble, Chevron y McDonalds. ¡Casi ná!

Por si todavía no os he convencido de las maravillas de este etf, ahí va un estudio con una sencilla tabla de excel que me he fabricado, con su dato más espectacular, el 5 years dividend growth rate:

Con la que ha caído, que prácticamente nos han vendido que el mundo se acababa, el conjunto de estas empresas han incrementado su dividendo en los últimos 5 años un 13,68% de media. Este dato puede parecer algo de lo que se pueda pasar, pero si nos fijamos en el futuro, el modesto dividendo del 2,44% anual (en el caso del índice, no del etf) va creciendo hasta convertirse en un gigante que llenará nuestros bolsillos de forma pasiva.

Suponiendo que siguen incrementando el dividendo un 13,68% anual, el 2,44% actual se convierte en un sólo año en un 2,77%, en 5 años en un 4,63%, en 10 años en un 8,79%, en 15 años en un 16,7%, en 20 años en un 31,7%. Cuanto más tiempo dejemos que crezca nuestro producto, más exponencial es la subida ya que a los 25 años, el dividendo sería de un ¡¡60,19%!!

Es decir, si cuando nace tu hijo, le abres una cuenta de valores, y le compras 10.000$ en VIGs, cuando tenga 25 años cobraría un dividendo anual de 6000$, y sus VIGs valdrían unos 246500$. Además, el capital no estaría siendo arriesgado en un par o tres de empresas, sino en las 186 más fuertes y estables en tiempos de crisis, estabilidad y bonanza.

Para completar el estudio quiero que tengáis presente la diferencia entre un growth dividend y un high dividend. Gracias a los datos del Dividend Achievers 50 Select Index, que selecciona a los 50 achievers con mayor dividendo y los pondera según su yield, podemos observar la diferencia de rentabilidad a largo plazo. El Dividend Achievers 50 Select Index da un dividendo actual del 5,35%, sensiblemente más alto que el usado por el VIG, pero su 5 years gowth dividend rate es de un 5,97%, que tampoco está mal, pero es más moderado.

En el primer año el dividendo sigue siendo mucho mayor para los Achievers 50, a los 5 años aun ganan 7,15% a 4,63%, a los 10 años se va igualando la cosa y ganan 9,55% a 8,79%. A los 15 años el VIG habría remontado, ganado 16,7% a 12,7%, fruto de la paciencia y de la magia comúnmente despreciada del interés compuesto. Pero fijaros en la diferencia a los 25 años, ¡brutal!

Por todo esto es por lo que The Big VIG se convertirá poco a poco en santo y seña de mi cartera, ya que define a la perfección lo que he estado buscando en acciones individuales, pero en un solo producto más diversificado y estable.

Espero que os haya gustado. Yo no os voy a recomendar que The Big VIG entre en vuestras vidas, porque no voy a recomendar ningún producto a nadie, pero desde luego en la mía sí que estará, hasta que la muerte nos separe a Vanguard y a mí.